El Gobierno de México ha confirmado que no existe un riesgo inminente para la población de Mexicali, Baja California, a pesar de la alerta emitida por Estados Unidos por una posible amenaza en esta ciudad fronteriza. Las autoridades mexicanas han intensificado la vigilancia y el patrullaje como medida preventiva, manteniendo comunicación con sus homólogos estadounidenses para evaluar la situación.
En un informe, el Gabinete de Seguridad indicó que no se han identificado elementos que respalden la advertencia de riesgo. Las autoridades federales, estatales y municipales han aumentado la presencia de fuerzas de seguridad en puntos críticos de Mexicali. También disponen de equipos especializados en inteligencia y respuesta ante cualquier eventualidad.
La Presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, descartó una crisis en la región, señalando que la alerta se originó por información sobre un posible grupo delictivo. Además, precisó que la alerta no era definitiva y subrayó que no hay una situación de crisis en curso.
Estados Unidos, por su parte, ha suspendido las actividades gubernamentales y los viajes de su personal a Mexicali debido a la misma alerta, sin detallar la naturaleza de la amenaza. Washington ha recomendado a sus ciudadanos evitar áreas gubernamentales y seguir las instrucciones de las autoridades mexicanas.
Informes de medios de comunicación sugieren que la alerta podría estar relacionada con posibles ataques del grupo criminal «Los Rusos» contra instalaciones policiales. Esta información no ha sido confirmada por las autoridades. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, también ha anunciado el aumento de operativos de seguridad en la región y ha instado a la población a permanecer calma y no difundir rumores.
