La Asamblea del Estado de Sinaloa designó a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina tras la renuncia de Rubén Rocha Moya. Este cambio se da en medio de una crisis política y un aumento de las acusaciones provenientes de Estados Unidos contra autoridades locales, así como una escalada de violencia en la entidad.
La elección fue realizada por el Congreso estatal el martes, donde Domínguez Nava, actual diputada federal de Morena, recibió el respaldo del partido en la mayoría. La nueva gobernadora asumirá el cargo hasta las elecciones programadas para el próximo año en las que Sinaloa estará incluido.
Rubén Rocha Moya había regresado a la gobernatura el pasado viernes tras un permiso temporal relacionado con una investigación en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Su reingreso generó críticas tanto de opositores como de miembros de su propio partido, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó su retorno como «imprudente».
La acusación presentada por la fiscalía de Nueva York en abril señala a Rocha Moya y otros nueve funcionarios mexicanos por tráfico de drogas y posesión de armas. Entre los acusados se encuentran el alcalde de Culiacán y otros funcionarios de alto nivel. Las autoridades alegan que estos individuos facilitaron la introducción de sustancias ilícitas en Estados Unidos.
La Fiscalía General de México ha rechazado las solicitudes de detención y ha solicitado pruebas a Estados Unidos, aunque estas aún no han sido entregadas. Sinaloa enfrenta actualmente un aumento en los niveles de violencia, exacerbada por luchas internas dentro del Cártel de Sinaloa desde septiembre de 2024, resultando en un alto número de muertos y desaparecidos.
