Nayarit ha sido escenario de un aumento en la violencia relacionada con el narcotráfico, en particular entre el Cártel Nueva Generación (CNG) y La Mayiza. Durante agosto, se han registrado múltiples incidentes, incluidos mensajes amenazantes y cuerpos colgados, así como evidencias de una fractura en la tregua que mantenían estas organizaciones.
El 13 de agosto, se encontraron mantas en Tepic, vinculadas a ambos grupos delictivos, con acusaciones mutuas. El gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro Quintero, cuestionó su autenticidad, aunque anunció medidas para aumentar la seguridad y solicitó apoyo del gobierno federal. Dos días después, el 15 de agosto, se hallaron dos cuerpos colgados en el puente de Los Lobos, lo cual ha intensificado las preocupaciones sobre la escalada de la violencia en la región.
A principios de año, se registraron enfrentamientos en el norte del estado, cerca de Sinaloa y Durango, resultando en 20 detenidos, así como la presencia de grupos relacionados con La Mayiza. Investigaciones de autoridades federales sugieren una alianza entre Los Chapitos, una facción del Cártel de Sinaloa, y el CNG.
De acuerdo con el Índice de Paz México 2026, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, la situación de violencia ha sido exacerbada por la división en el Cártel de Sinaloa tras la captura de Ismael Zambada, conocido como «El Mayo.» Esta fragmentación ha dado lugar a nuevas dinámicas de confrontación entre los grupos.
Los informes indican que la violencia relacionada con la disputa entre Sinaloa y el CNG ha dejado hasta 30 mil muertes confirmadas en el periodo de 2015 a 2024. Esta cifra representa aproximadamente el 29% de las muertes atribuidas a conflictos entre cárteles en México, destacándose como la más letal en la última década.
Recientes actividades violentas han vuelto a surgir después de un periodo de aparente calma durante el Mundial de fútbol, cuando se redujeron los enfrentamientos debido a un mayor despliegue de fuerzas de seguridad. Desde el fin de este evento, han resurgido confrontaciones en diversas regiones, con mantas y cuerpos encontrados en Tepic y Tijuana en fechas recientes. Los operativos para detener líderes criminales, como Heraclio Guerrero, han desencadenado reacciones violentas por parte de los cárteles.
Los académicos Francisco Jiménez Reynoso y Rubén Ortega Montes advierten sobre la posibilidad de que estos episodios de violencia se expandan, especialmente en Jalisco, lo que podría marcar un nuevo periodo de inestabilidad en la región. La dinámica entre los cárteles, incluyendo la competencia por el control territorial y los liderazgos, se encuentra en un estado crítico y demanda atención inmediata por parte de las autoridades responsables.
