La Policía de Nepal emitió una advertencia pública instando a la población a evitar el consumo de pescado y otros alimentos provenientes de ríos, en respuesta a las devastadoras inundaciones que han devastado comunidades en el norte y centro del país. Esta medida surge tras la identificación de riesgos significativos de contaminación y problemas de salud pública.
Los distritos de Rasuwa y Nawalpur se encuentran entre las regiones más afectadas. Las aguas del río Bhote Koshi y otros cauces adjuntos han sido severamente contaminadas por productos químicos, lodo, desechos y patógenos, así como por restos humanos y animales arrastrados por las corrientes. Las autoridades sanitarias han alertado sobre el potencial de brotes de cólera, fiebre tifoidea y otras infecciones.
Las autoridades han publicado directrices sanitarias que enfatizan la necesidad de purificar el agua antes de su consumo, evitar el uso directo de recursos hídricos contaminados y garantizar que los alimentos estén completamente cocinados. Además, se sugirió reducir el estancamiento de agua para prevenir enfermedades como el dengue.
Esta crisis sanitaria se ha visto agravada por un colapso en la infraestructura forense del país, con más de 200 cadáveres no identificados que están siendo enterrados en cementerios comunes. Hasta el momento, se han recuperado más de 900 cuerpos, mientras que más de 4,200 personas permanecen desaparecidas tras la catástrofe. En Bharatpur, en el distrito de Chitwan, las morgues locales han alcanzado su capacidad máxima.
El proceso de entierro de los cadáveres incluye documentar y fotografiar cada cuerpo, utilizando señales metálicas numeradas para su identificación futura. La respuesta de las autoridades busca mitigar el impacto de esta tragedia, al tiempo que enfrentan el desafío de una posible crisis de salud pública significativa.
