Las autoridades de Nepal han reportado más de mil muertes como resultado de las inundaciones devastadoras que ocurrieron la semana pasada cerca de la frontera con China. Al mismo tiempo, se ha reducido el número de desaparecidos a aproximadamente 3,900, de los cuales 583 son ciudadanos extranjeros. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres ha confirmado la recuperación de 1,003 cuerpos, distribuidos en varias localidades afectadas, como Chitwan y Nawalparasi Este y Oeste.
Las condiciones de emergencia han llevado a un despliegue significativo de recursos, con más de 21,000 agentes involucrados en las labores de búsqueda y rescate. Hasta ahora, se han logrado rescatar a 11,814 personas, incluyendo a 253 extranjeros. Además, se han documentado 279 heridos, de los cuales 168 han recibido el alta médica.
En la región, las consecuencias han trascendido las fronteras. En China, al menos 16 muertes y cerca de 550 desaparecidos han sido reportados, entre ellos 261 ciudadanos extranjeros. Asimismo, se han recuperado tres cuerpos en territorio indio. El impacto humanitario de este desastre natural y su efecto en las relaciones bilaterales en la región permanecen en el centro de atención de la comunidad internacional.
