La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la refinería Olmeca en Dos Bocas durante su Segundo Informe de Gobierno, destacando su papel en mitigar el desabasto y la subida de precios de los combustibles en México, un efecto que atribuyó a la situación del conflicto en Medio Oriente. La mandataria se dirigió a quienes criticaron este megaproyecto en Paraíso, Tabasco, subrayando que su operatividad ha permitido al país enfrentar los desafíos globales en materia energética.
En su exposición, Sheinbaum presentó un balance financiero que incluyó una reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex). La producción actual de hidrocarburos en México asciende a 1.77 millones de barriles diarios y casi 5 mil millones de pies cúbicos de gas natural diarios.
Además, anunció la próxima culminación de dos plantas coquizadoras en Tula, Hidalgo, y Salina Cruz, Oaxaca, cuyo objetivo es elevar la capacidad de producción de diésel y gasolinas con bajo contenido de azufre. La planta de Tula se prevé finalizar este año, mientras que la de Salina Cruz está proyectada para el primer semestre de 2027. Estos proyectos fueron establecidos durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La presidenta también indicó que se ha trabajado en el rescate de la industria de fertilizantes de Pemex, proyectando una producción de mil 850 toneladas en 2026, lo que representa un incremento del 38 % respecto a 2024. En el contexto del desarrollo energético, resaltó el inicio del Plan Nacional de Gasoductos, con una inversión estimada de 141 mil millones de pesos para el 2030, destinado a abastecer nuevas centrales eléctricas y áreas de desarrollo en el sureste del país. Sheinbaum concluyó reafirmando el compromiso ambiental de México y la intención de garantizar su soberanía energética.
