Una explosión en un cuartel militar en Viacha, Bolivia, ha resultado en la muerte de al menos dos personas, con siete desaparecidos y 59 heridos, según informes oficiales de las autoridades locales. El incidente ha despertado alarmas en la comunidad internacional sobre la seguridad y el manejo de materiales pirotécnicos en instalaciones militares.
El subcomandante nacional de la Policía de Bolivia, coronel Roger Roca, confirmó que la explosión se produjo en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 ‘Bolívar’, ubicado a 35 kilómetros de La Paz, la sede del Gobierno. Las autoridades están realizando investigaciones para determinar las causas exactas de la detonación, la cual ha sido preliminarmente clasificada como “accidental”.
El Ministerio de Defensa boliviano describió la explosión como el resultado de la detonación de material pirotécnico almacenado, lo que ha causado importantes daños materiales en la instalación. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, aseguró que se han activado mecanismos de emergencia y que se está brindando atención médica a los heridos y apoyo a las familias afectadas.
Las autoridades de salud también han comunicado que se ha puesto en marcha un “Plan de emergencia y contingencia” para facilitar la atención médica. De acuerdo con los reportes, entre los heridos hay ocho casos de gravedad y varios menores de edad resultaron lesionados. Entre los afectados, al menos 52 son civiles.
La situación genera preocupación en la comunidad internacional, destacando la necesidad de revisar protocolos de seguridad en instalaciones militares que manejan materiales peligrosos. La prioridad de las autoridades actuales es llevar a cabo una evaluación exhaustiva del daño y asegurar el bienestar de las víctimas y sus familias.
