El multihomicidio del músico Jonathan Meléndez y su familia ha generado sentimientos de consternación en la sociedad mexicana. La confesión del presunto autor, Diego Sebastián Rosen Ferlini, aporta información sobre el transcurso del crimen ocurrido en la Zona Esmeralda de Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
Rosen Ferlini, de nacionalidad argentina y señalado como autor material, ofreció su testimonio ante las autoridades competentes. En sus declaraciones, el agresor indicó que la mascota de la familia, una perra Golden Retriever de dos años, fue su primera víctima al ingresar al departamento, lo que evidencia un grado de premeditación en sus acciones.
El motivo para el ataque contra la mascota, según el presunto homicida, fue la intención de evitar cualquier alerta a los vecinos debido a su comportamiento nervioso. Posteriormente, el individuo sometió a la familia con violencia, y los peritos encontraron a la perra atada en la escena del crimen, lo que indica la planificación del ataque.
Los hechos se registraron el 1 de septiembre en el fraccionamiento Grand Viure. El agresor accedió al inmueble con facilidad, debido a su relación de confianza con Meléndez, tecladista de la banda Camilo Séptimo. Durante el ataque, Rosen Ferlini disparó contra Meléndez, su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar. Un niño de seis años logró sobrevivir al esconderse.
Las indagatorias de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México apuntan a un móvil económico detrás de esta masacre. Los reportes iniciales indican que el homicida buscaba un disco duro relacionado con criptomonedas y una suma significativa de dinero en efectivo. Antecedentes revelan que el presunto asesino y Meléndez tenían una sociedad de negocios vinculada a la renta de propiedades turísticas de lujo, y se sospecha que una posible deuda fue el detonante del ataque, que se habría planeado con la colaboración de un cómplice.
Este incidente es el resultado de un deterioro en la relación comercial entre Meléndez y su socio. Semanas previas al crimen, ambos experimentaron tensiones relacionadas con el manejo de fondos en su empresa conjunta. Meléndez había expresado a un amigo su preocupación por una tensión inminente durante una reunión con Rosen Ferlini. En esa conversación, solicitó a su confidente que contactara a las autoridades si no recibía noticias en un tiempo determinado, una precaución que lamentablemente no previno la tragedia.
