La relatora especial de las Naciones Unidas sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, ha manifestado su preocupación por la retirada de escombros en la Franja de Gaza, señalando que esta actividad, llevada a cabo por Israel, no debe comprometer las evidencias de posibles crímenes internacionales. La declaración se produce en el contexto de la ofensiva militar israelí que comenzó tras los ataques del 7 de octubre de 2023, generando un impacto significativo en la situación humanitaria y legal en la región.
Albanese ha destacado que los escombros en Gaza contienen restos humanos y elementos que podrían ser cruciales para investigaciones sobre crímenes internacionales, incluyendo el genocidio. Las autoridades de Gaza, bajo el control de Hamás, han informado que hay más de 10,000 cuerpos que permanecen bajo los escombros de edificios destruidos por ataques israelíes. La relatora ha subrayado que las restricciones impuestas por Israel en alrededor del 70% de la Franja agravan el contexto humanitario y legal, en concordancia con el pronunciamiento de la Corte Internacional de Justicia que califica la presencia israelí en los territorios ocupados como ilegal.
La importancia de preservar el lugar de los hechos es fundamental, ya que estos escombros no solo representan material de construcción, sino también un indicio material de posibles violaciones de derechos humanos. Albanese ha hecho un llamado urgente para que antes de cualquier decisión sobre la eliminación de escombros, se realicen esfuerzos para recuperar y dignificar los restos humanos, así como documentar sistemáticamente los lugares y las pruebas relevantes para asegurar una custodia adecuada bajo supervisión independiente.
La relatora ha aducido que la participación de investigadores internacionales es esencial en este proceso, advirtiendo que cualquier acción que implique la destrucción de evidencia vinculada a crímenes internacionales podría resultar en responsabilidad penal para los Estados y entidades involucradas. Esta afirmación se produce en un contexto donde la destrucción de infraestructuras en Gaza ha sido devastadora, estimándose que el 92% de la vivienda y la infraestructura civil han sido severamente afectadas o destruidas.
Albanese ha indicado que Israel ha continuado utilizando maquinaria pesada para demoler estructuras en áreas que controla, desafiando acuerdos previos destinados a la reconstrucción y el alto el fuego. En este sentido, ha enfatizado que cualquier plan de reconstrucción debe ser elaborado por los palestinos y respaldado por actores en los que confíen, argumentando que destruir pruebas de crímenes es ilegal y que la reconstrucción no debe depender del borrado de un pasado que es necesario para asegurar justicia para las víctimas.
