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CDMX: Estancias turísticas enfrentan riesgo por nuevas restricciones

CDMX: Estancias turísticas enfrentan riesgo por nuevas restricciones

Las regulaciones propuestas para las Estancias Turísticas Eventuales en la Ciudad de México, como el Padrón de Anfitriones y la limitación de operaciones a 50% del año, podrían generar una crisis en el sector, según Sean Cázares Ahearne, director general de la Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas (Amvitur). Durante una conferencia de prensa del Frente Unido por la Hospitalidad, alertó sobre el riesgo de que estas medidas fomenten la informalidad y el fraude entre los anfitriones.

Cázares Ahearne indicó que las restricciones en la Ley de Turismo de la Ciudad de México contrarrestan el objetivo de profesionalizar el sector, convirtiéndolo en un entorno más propenso a la ilegalidad. Esta situación podría habilitar el surgimiento de fraudes similares a los observados en otras ciudades, como Nueva York, donde los casos de estafas se incrementaron significativamente.

Señaló que estas limitaciones no solo afectan a los anfitriones que cumplen con regulaciones, sino que también perjudican la reputación de la Ciudad de México como destino turístico. Con un límite de operación de 182 noches al año, los anfitriones se enfrentan a una disyuntiva: sobrepasar este límite y perder la capacidad de operar al año siguiente o respetar el tope y enfrentar pérdidas.

La coordinadora de la Red de Mujeres Anfitrionas, Magdalena García Hernández, agregó que la reducción de operaciones impactará negativamente en los empleos indirectos generados por la actividad, como limpieza y mantenimiento. Destacó que la actividad representa su principal fuente de ingresos.

Cázares Ahearne también advirtió que las políticas actuales benefician al sector hotelero, aumentándoles tanto la ocupación como las tarifas. Afirmó que las iniciativas legislativas contenían elementos que favorecían intereses del sector hotelero sin considerar las realidades del mercado de estancias turísticas. Ángel Torres, de Todos Somos Anfitriones, mencionó similitudes con regulaciones aplicadas en ciudades como Edimburgo y Barcelona, sugiriendo que estas no se ajustan a las particularidades de cada localidad.