El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, conocido como Prueba PISA, es un estudio desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), enfocado en evaluar los resultados de los sistemas educativos a nivel global. Esta prueba se implementa cada tres años, dirigida a estudiantes de 15 años que están por concluir su educación básica en instituciones públicas y privadas.
Tras la evaluación de 2025, la frecuencia de la prueba se modificará a cada cuatro años, por lo que la siguiente aplicación está programada para 2029. En la edición de 2025, se espera la participación de 91 países, incluidos 13 de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Paraguay, Perú, Uruguay y México. Este último ha sido parte de la Prueba PISA desde 2000.
La evaluación tiene una duración aproximada de dos horas y media, durante las cuales se analizan las competencias en Lectura, Matemáticas y Ciencias. Además, se incluye un cuestionario elaborado por directivos y docentes para que los estudiantes reflexionen sobre su entorno y experiencias educativas. La Prueba PISA no evalúa a los estudiantes de manera individual; su objetivo es medir el desempeño del sistema educativo en su totalidad.
Para la edición de 2025, el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) se encargó de aplicar la prueba a 7,843 estudiantes de 297 escuelas durante abril y mayo. Los resultados recientes indican que el 70% de los estudiantes mexicanos se encuentran por debajo del nivel mínimo en matemáticas, mientras que el 50% no alcanza las expectativas en lectura y ciencias. Estos resultados ofrecerán a cada país la oportunidad de formular estrategias para mejorar su sistema educativo.
