El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el conflicto armado con Irán concluirá “inmediatamente después” de las elecciones legislativas estadounidenses programadas para el 3 de noviembre. Este anuncio se realizó durante una conferencia de prensa en la que afirmó que Teherán no puede sostener más el enfrentamiento militar que ha tenido lugar desde el 28 de febrero, iniciada por Estados Unidos y Israel, y que ha escalado sin lograr el objetivo de derrocar al régimen actual.
Trump también anticipó que la finalización del conflicto con Irán podría influir significativamente en los precios de los combustibles, que actualmente superan los cuatro dólares por galón, sugiriendo que podrían descender a menos de dos dólares. Este pronóstico se produce en un contexto en el que los precios elevados de la gasolina están generando preocupación entre los votantes estadounidenses, lo que podría impactar el resultado de las elecciones de medio mandato.
El mandatario sugirió que Irán estaría intentando influir en el resultado electoral para facilitar la elección de legisladores que podrían estar más dispuestos a permitirle desarrollar un programa nuclear. Esta posibilidad, según sus declaraciones, representaría un riesgo grave para la estabilidad mundial.
En el contexto de las relaciones bilaterales, Washington y Teherán han mantenido varias rondas de negociación con la intención de restablecer un acuerdo nuclear que podría contribuir a la desescalada del conflicto y a la reabertura del estratégico estrecho de Ormuz. A pesar de haber firmado un memorando de entendimiento en junio, las hostilidades han continuado, con intercambios de fuego reportados en el golfo Pérsico. Las tensiones existentes podrían tener repercusiones significativas no solo en la región, sino también en el ámbito global, afectando las dinámicas de seguridad y economía internacionales.
