Un incendio en una escuela primaria de Bukavu, capital de la provincia de Kivu del Sur en la República Democrática del Congo (RDC), ha cobrado la vida de al menos 27 niños. Las autoridades locales han informado que el número de víctimas ha aumentado tras el hallazgo de cuerpos entre los escombros, a medida que continúan las labores de búsqueda en las viviendas circundantes. El alcalde de Bukavu, Théo Ruremesha, destacó la gravedad de la situación, aunque se advierte que el conteo de fallecidos podría no estar completo.
El Movimiento 23 de Marzo (M23), un grupo rebelde que controla la zona, ha reportado 24 decesos y mencionado que 29 personas están recibiendo atención médica, de las cuales 21 se encuentran en cuidados intensivos. El grupo insurgente ha anunciado que se están llevando a cabo investigaciones para determinar las causas y circunstancias del incendio.
Las operaciones de rescate se han visto obstaculizadas por el complicado acceso a la zona, lo que obligó a la comunidad local a intervenir. El fuego ha afectado no solo a la escuela, sino también a varias viviendas cercanas, dejando a numerosas familias sin hogar ni pertenencias. Desde el inicio de la estación seca, la ciudad ha experimentado un aumento en el número de incendios, con más de 2,500 viviendas destruidas en los últimos meses, según el gobernador de Kivu del Sur, Jean Jacques Purusi.
El Gobierno provincial ha demandado el establecimiento de un mecanismo independiente para investigar los incendios recurrentes, con el fin de documentar adecuadamente las pérdidas humanas y materiales, y brindar asistencia a las comunidades afectadas. Este llamado a la acción se enmarca en un contexto más amplio de deterioro de la seguridad y dificultades humanitarias en la región.
