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PRD y Somos enfrentan tensiones, señalan a Morena en asamblea

PRD y Somos enfrentan tensiones, señalan a Morena en asamblea

El reciente incidente en una asamblea del partido Somos México en Chiapas representa un llamado de atención sobre las tensiones internas que afectan a las fuerzas políticas emergentes en el país. Este altercado violento, que tuvo lugar en Tuxtla Gutiérrez, evoca reminiscencias de los conflictos tumultuosos de antaño en las asambleas del extinto PRD. La situación destaca no sólo la lucha por el liderazgo dentro del partido, sino también la creciente polarización en el panorama político nacional.

El evento de la asamblea, destinado a definir la nueva dirigencia estatal bajo la guía de Guadalupe Acosta Naranjo, se tornó caótico cuando simpatizantes de Jorge Iván Alfaro Morales rompieron el orden y desataron una violenta confrontación física. La aparición de un altercado en ese contexto no solo pone en riesgo la cohesión interna de Somos México, sino que plantea dudas sobre su capacidad para constituirse formalmente como una alternativa en el escenario político.

Los tensionantes momentos se vieron precedidos por acusaciones de asociación de Alfaro Morales con el PRI, particularmente con Willy Ochoa, un conocido operador político del partido en el estado. En medio de la asamblea, un intercambio verbal se degradó a una pelea, que concluyó con golpes y caos en el recinto. Este tipo de incidentes subraya la volatilidad en las dinámicas de poder entre los diversos actores.

Acosta Naranjo, en un intento por mitigar el impacto de la violencia, destacó mediante un comunicado que el altercado no afectó el desarrollo de la asamblea. Sin embargo, sus alegaciones no disipan la seriedad del incidente. Indicó que, tras la votación de la única planilla registrada, esta no logró recabar la mayoría necesaria, llevando a la Comisión Electoral Nacional a decretar un receso para evaluar el conflicto.

La cotidianidad de los problemas internos en Somos México, que busca su registro nacional para 2027, es un claro recordatorio de la complejidad que enfrenta esta nueva formación política. Con la reciente ocupación de direcciones estatales en 31 entidades, estos eventos subrayan la tensión inherente en la búsqueda de consolidación y legitimidad. La organización, que ha proclamado su compromiso con una estructura democrática interna, ve amenazado su objetivo ante acusaciones de infiltración y sabotaje.

El hecho de que, a pesar de la falta de progreso en Chiapas, la resolución sobre el Comité Directivo se emitirá antes del 14 de septiembre, añade otra capa de incertidumbre a la dinámica política en la región. Mientras tanto, el futuro de Somos México y su capacidad para convertirse en una fuerza significativa en la política nacional continúa como un tema de relevante interés en el contexto del actual clima político.