Cerca de cinco millones de personas en el estado de Bihar, India, se enfrentan a las consecuencias devastadoras de las recientes inundaciones, que han obligado a las autoridades a implementar acciones de emergencia. Los siete ríos principales de la región superan los niveles de alerta, producto de intensas precipitaciones, según datos proporcionados por el Departamento Estatal de Recursos Hídricos.
El Viceprimer Ministro de Bihar, Vijay Kumar Chaudhary, ha informado que se están distribuyendo alimentos, agua potable, medicamentos y otros suministros esenciales a las familias afectadas. Por su parte, el Primer Ministro de Bihar, Samrat Choudhary, anunció la entrega de 7,000 rupias (aproximadamente 72 dólares) a más de 827,000 hogares golpeados por las inundaciones.
Las autoridades han reportado al menos 20 muertes y la devastación de extensas áreas agrícolas. Las inundaciones, que se intensificaron este mes, encuentran su raíz en los fenómenos climáticos en la vecina Nepal, donde también se han registrado inundaciones mortales.
La administración, respaldada por una coalición que incluye al Partido Bharatiya Janata, del Primer Ministro Narendra Modi, ha establecido 13 campamentos de ayuda, con más de 1,000 cocinas comunitarias y cerca de 1,800 botes en operación en las zonas críticos. El gobierno federal ha enviado un equipo para realizar una evaluación detallada de los daños, en un esfuerzo por coordinar la respuesta humanitaria y de recuperación.
Expertos en gestión de desastres subrayan que Bihar, ubicado río abajo de la cuenca del Ganges, presenta un histórico de vulnerabilidad ante inundaciones, lo que plantea un desafío significativo para la reconstrucción y la mitigación de futuras crisis. La comunidad internacional observa de cerca estos eventos, considerando sus implicaciones para la estabilidad regional y el manejo de desastres en contextos similares.
