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Sinaloa: Graciela Domínguez proclama El Grito en Fiestas Patrias

Sinaloa: Graciela Domínguez proclama El Grito en Fiestas Patrias

Culiacán, Sinaloa. La tradicional ceremonia del Grito de Independencia fue reanudada en la explanada del Palacio de Gobierno con la asistencia de más de 20,000 personas, marcando el primer evento masivo en dos años debido a la crisis de seguridad. Graciela Domínguez, gobernadora interina, se convirtió en la primera mujer en encabezar esta ceremonia, lo que representa un hito en la historia política del estado.

La celebración tuvo lugar después de una pausa en las festividades previas por la narcoguerra, y fue señalada como un acto de resiliencia de las autoridades. Asistentes de diversas edades portaron banderas y vestimenta tradicional, mostrando su deseo de recuperar la normalidad en la región. Los festejos se desarrollaron en un ambiente donde el público logró, al menos temporalmente, liberar la tensión acumulada en los últimos meses.

Domínguez recibió la bandera nacional de una escolta femenina del 94 Batallón de Infantería, destacando el enfoque de equidad de género en las instituciones. Su discurso incluyó menciones a héroes de la Independencia y a sectores históricamente marginados, con frases que resonaron entre los presentes, como “¡Viva la dignidad del pueblo de Sinaloa!”.

El evento se llevó a cabo bajo un operativo de seguridad reforzado por parte de las autoridades locales y federales, quienes aseguraron un ambiente pacífico. A pesar de las inquietudes de algunos asistentes, la voluntad de participar en las festividades fue evidente, con un notable deseo de mostrar que la cultura y la tradición prevalecen ante la violencia.

El programa incluyó música y espectáculos, aunque la presentación del cantante Alex Fernández fue cancelada por problemas de salud. La artista local Carolina Ross actuó, conectando con el público a través de su repertorio. La noche concluyó con el espectáculo 90’s Pop Tour, que animó a los asistentes.

Esta celebración simboliza un esfuerzo por reconstruir el tejido social en un entorno que ha sido profundamente afectado por la violencia, reafirmando el derecho de la población a vivir en paz y armonía comunitaria.