Julian Assange, fundador de WikiLeaks, ha reactivado su cuenta en la red social X tras más de dos años de inactividad. En un breve mensaje, anunció su regreso, generando rápidamente fervor entre sus más de 566,000 seguidores, quienes respondieron con un alto volumen de interacciones en un corto período de tiempo. Este retorno ocurre en el contexto de su reciente liberación, luego de haber sido clasificado como preso político por la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa en octubre de 2024, tras una prolongada detención de doce años, cinco de los cuales pasó en una prisión de máxima seguridad en el Reino Unido.
Assange, un ciudadano australiano, había enfrentado procesos judiciales en Estados Unidos bajo la Ley de Espionaje de 1917, lo que lo expuso a posibles condenas de cadena perpetua por la publicación de documentos que revelaban presuntos crímenes de guerra cometidos por el ejército estadounidense. En junio de 2024, logró una resolución con las autoridades estadounidenses, declarando culpabilidad, lo que le permitió salir de prisión. Sin embargo, su liberación ha sido objeto de un intenso debate en la comunidad internacional, siendo considerado por organizaciones como Amnistía Internacional como un ataque a la libertad de expresión y a las prácticas del periodismo de investigación.
Su regreso a las redes sociales se produce en un clima polarizado, con la comunidad internacional monitoreando su posición y las repercusiones que su figura podría tener en las relaciones bilaterales entre Australia y Estados Unidos, así como en el discurso global sobre la libertad de prensa y la transparencia gubernamental. Assange, que ha sostenido que su detención fue un ataque a la función del periodismo, continúa siendo una figura central en el debate sobre la ética y legalidad de la divulgación de información sensible a nivel estatal.
