El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que es fundamental conocer la cantidad de semanas cotizadas para poder acceder a una pensión. Este dato varía según el régimen de seguro social bajo el cual se esté registrado, ya sea la Ley del Seguro Social de 1973 o la de 1997, lo que determina los días requeridos para recibir el beneficio.
La cantidad mínima de semanas cotizadas es de 500 para quienes están bajo el régimen de la Ley de 1973. Aparte de este requisito, también se deben cumplir condiciones relacionadas con la edad y la situación laboral. En contraste, quienes pertenecen a la Ley de 1997 verán un incremento gradual en el número de semanas necesarias para pensionarse, con un objetivo de 1,000 semanas para el año 2031.
Generalmente, un año de trabajo continuo se traduce en aproximadamente 52 semanas cotizadas. Es importante que los trabajadores consulten sus récords a través de la Constancia de Semanas Cotizadas, la cual se obtiene ingresando datos como el CURP, el Número de Seguridad Social (NSS) y un correo electrónico vigente. Este documento permite verificar su historial y detectar periodos incorrectamente registrados.
En función de las semanas cotizadas, el cálculo de la pensión varía. Para la Ley de 1973, se considera el salario promedio de las últimas semanas cotizadas, mientras que para la Ley de 1997, se basa en una cuenta individual administrada por una Afore que depende del ahorro acumulado y las aportaciones realizadas.
Si un trabajador aún no cumple con el mínimo de semanas, puede continuar cotizando para incrementar su historial. Es recomendable revisar la Constancia de Semanas Cotizadas periódicamente y asegurarse de que los periodos laborales estén correctamente registrados. Para obtener información específica sobre sus derechos y opciones, se aconseja acudir al IMSS o a un especialista en seguridad social. Conocer el régimen de pensiones es el primer paso para entender los requisitos y calcular adecuadamente la pensión correspondiente.
