Durante el Maratón León 450, que atrajo a miles de participantes, se llevaron a cabo cierres viales en múltiples puntos de la ciudad, afectando la movilidad de los residentes. Desde las primeras horas de este evento, elementos de Tránsito implementaron restricciones en bulevares clave como Adolfo López Mateos y Francisco Villa, lo que obligó a muchas personas a modificar sus rutas o buscar alternativas de transporte.
Los cambios en las rutas del transporte público generaron inconvenientes adicionales. Juan Antonio, que viajaba desde la zona de Santa María de Cementos, tuvo que bajarse de la ruta L-06 en el bulevar Francisco Villa y continuar a pie, lo que incrementó sus gastos al requerir un servicio de Uber. Además, expresó cómo las modificaciones afectaron su tiempo y desplazamiento, comprometiendo su agenda personal.
Maribel, quien se trasladaba de San Juan Bosco a un evento en la zona del Parque Explora, también enfrentó demoras por los desvíos, complicando su llegada. Ambos, junto a otros ciudadanos, sugirieron que futuros eventos deportivos se realicen en áreas que minimicen el impacto en la movilidad general.
Francisco Zaragoza, resonando un sentimiento similar, indicó que aunque su experiencia personal no fue gravemente afectada, muchos trabajadores que transitan los domingos deben considerar estos cierres. Entre las rutas alteradas se incluyen servicios auxiliares y suburbanos, y los ajustes estaban destinados a durar desde las 5:50 hasta alrededor del mediodía.
La Dirección General de Movilidad había avisado previamente sobre estos cambios, anunciando su colaboración con la Secretaría de Seguridad para optimizar la operación del transporte durante el evento.
Tras finalizar la carrera, las vialidades comenzaron a abrirse gradualmente después de las 8 de la mañana, recuperando la normalidad en el tránsito a mediodía.
