La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, abordó este lunes la crisis de violencia en Sinaloa, señalando su relación con la injerencia extranjera en asuntos internos durante su conferencia matutina en Palacio Nacional. La mandataria destacó que la escalada de violencia está vinculada a conflictos dentro del Cártel de Sinaloa tras la detención de Ismael «El Mayo» Zambada en Estados Unidos en julio de 2024.
Sheinbaum aseguró que antes de la captura de Zambada, Sinaloa reportaba menos de un homicidio diario. Sin embargo, la violencia aumentó posterior a su arresto, acompañado del «rompimiento de un grupo delictivo». La mandataria especificó que, aunque la situación ha mostrado signos de contención desde su llegada al Gobierno en octubre, los índices delictivos aún son significativamente altos en Sinaloa.
Zambada fue detenido el 25 de julio de 2024 en un aeropuerto de Nuevo México, Estados Unidos, junto a Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Tras la aprehensión, surgieron disputas entre las facciones del cártel, lo que ha derivado en una ola de violencia en Sinaloa, con miles de asesinatos y desapariciones desde septiembre.
Sheinbaum advirtió que las intervenciones extranjeras debilitan instituciones nacionales y afirmó que la información proveniente de gobiernos ajenos debe ser gestionada por las autoridades mexicanas. Reiteró su postura sobre la coordinación sin subordinación en temas de seguridad, rechazando cualquier operación unilateral de agencias estadounidenses en México y sugiriendo que su estrategia se centra en atender las causas de la violencia y fortalecer instituciones nacionales.
