El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, abordó en una reciente asamblea el caso que implica a Gaza ante la Corte Penal Internacional (CPI), donde se despliega la alegación de genocidio. Guterres hizo referencia a los asentamientos israelíes en Cisjordania, advirtiendo sobre el potencial de un escenario de limpieza étnica.
Durante su intervención, el diplomático portugués subrayó la importancia del dictamen consultivo relacionado con la aplicación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en Gaza, afirmando que la ONU debe poder desempeñar su mandato en esa región. Resaltó que todas las partes involucradas deben acatar el derecho internacional y las resoluciones de la CPI, en el marco de un caso presentado por Sudáfrica en diciembre del año anterior.
Guterres evitó calificar directamente la acción de Israel en Gaza como genocidio, aunque informes independientes de la ONU sugieren esa posibilidad. Francesca Albanese, relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos, ha acusado abiertamente a Israel de llevar a cabo actos de genocidio en Gaza. En su discurso, el secretario general destacó que la violencia, así como la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania, obstaculizan el camino hacia una paz duradera.
Asimismo, Guterres condenó los ataques perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023 y la subsecuente ofensiva del Ejército israelí, la cual ha resultado en un nivel sin precedentes de destrucción y pérdidas humanas. Enfatizó que la comunidad internacional no debe permitir que la solución de dos Estados desaparezca.
En la última sesión de la Asamblea General, una mayoría de países expresó su apoyo a la Declaración de Nueva York, que busca promover la coexistencia de un Estado palestino y uno israelí. La delegación de Palestina, encabezada por su representante ante la ONU, Riyad Mansour, aplaudió las palabras de Guterres, mientras que la representación israelí optó por no responder. En el marco de estas dinámicas, el acceso al debate general fue sumamente restringido, ya que el Gobierno de Donald Trump no otorgó visados al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, y a otros altos funcionarios.
