Las tensiones internas de la Cuarta Transformación (4T) se intensifican, afectando la preparación del oficialismo para las elecciones de 2024. Este miércoles, fuentes del partido Morena confirmaron la cancelación de anuncios de candidaturas para los estados de Sonora, Tlaxcala y Baja California Sur, una decisión que resalta las divisiones actuales dentro de la dirigencia del partido.
A medida que se acerca el ciclo electoral, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, y la secretaria general, Citlalli Hernández, habían planeado revelar candidatos para diversas gobernaturas. Sin embargo, la falta de consenso entre figuras clave ha generado incertidumbre. Varias aspirantes se encontraban en la Ciudad de México a la espera de anuncios que finalmente no se concretaron, dejando a muchos líderes regionales en un estado de frustración.
Diversos factores están contribuyendo a este clima de tensión. En Tlaxcala, por ejemplo, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros respalda al alcalde de la capital, Alfonso Sánchez García, mientras que la senadora Ana Lilia Rivera, quien tiene el apoyo del Palacio Nacional, disputa la candidatura. Esta competencia interna es un reflejo de las disidencias que amenazan la cohesión del partido en una región clave.
En Baja California Sur, la situación es igualmente compleja. El apoyo del PT al alcalde de Los Cabos, Christian Agúndez, se enfrenta a la oposición de la favorita de Morena, la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga. Las tensiones se agravan con la reciente candidatura de Verónica Díaz en Zacatecas, donde el PT había postulado a Geovanna Bañuelos, provocando un deterioro en la colaboración interpartidaria.
La falta de acuerdos podría tener repercusiones más allá de la distribución de candidaturas. En Chihuahua, las disputas entre Andrea Chávez y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, podrían desestabilizar la estrategia morenista frente al PAN. El PT está explorando la posibilidad de atraer a Chávez, lo que podría complicar aún más la unidad dentro de la 4T.
Actualmente, los anuncios que estaban previstos no han sido reprogramados, lo que genera una sensación de paralización en la estrategia electoral del oficialismo. La demora en la designación de candidatos podría afectar la apertura de registros para el Poder Legislativo y las candidaturas locales, lo que deja a la Cuarta Transformación en un punto crítico a medida que se acerca el año electoral.
