Este miércoles se llevará a cabo el Primer Simulacro Nacional 2026, donde a las 11:00 horas se activará la alerta sísmica ante un escenario hipotético de un sismo de magnitud 8.2, con epicentro en la costa de Guerrero, a 55 kilómetros de Acapulco. La iniciativa busca evaluar la respuesta de la población ante una emergencia sísmica.
Las autoridades de protección civil han elegido este escenario basado en estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México. La ubicación se sitúa en la Brecha Sísmica de Guerrero, un área en la que sismólogos sugieren que podría producirse un gran temblor.
La población mexicana ha aprendido de las experiencias vividas en 1985 y 2017, entendiendo que un sismo puede causar daños significativos y poner en riesgo vidas en cuestión de segundos. Desde 1991, el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX®) permite a los ciudadanos tener un tiempo de reacción que puede ser crucial entre la vida y la muerte.
Este sistema, coordinado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico A. C. (CIRES), advierte entre 20 y 120 segundos antes de la llegada de un temblor. Los sensores monitorean un radio de aproximadamente 90 kilómetros y, al detectar un movimiento, el sistema estima su magnitud y selecciona las ciudades a alertar.
El tiempo de alertamiento varía según la ubicación del epicentro. Por ejemplo, si el sismo se origina en la costa del Pacífico, se otorgan más segundos de alerta a la Ciudad de México en comparación con otros estados cercanos. No obstante, si el epicentro es en la ciudad misma, no habrá tiempo de prevención.
Desde el simulacro de 2025, la alerta también se envía a los celulares mediante el protocolo cell broadcast, que permite transmitir mensajes simultáneamente a través de un solo canal sin necesidad de conexión a internet. Esta herramienta también se utilizará en el simulacro para verificar la recepción de alertas en los dispositivos móviles.
