Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Habitat, ha enfatizado la urgencia de priorizar el acceso a la vivienda en Honduras, en el contexto de una crisis global que aumenta la desigualdad. Durante su visita, subrayó que en los últimos 15 años los costos de vivienda han escalado siete veces más que los ingresos, afectando gravemente a la población en situación de vulnerabilidad.
Lonardoni destacó que una inversión en viviendas adecuadas no solo reduce la pobreza multidimensional, sino que también mejora la salud y favorece la resiliencia ante el cambio climático. En Mesoamérica, el desafío radica en el déficit cualitativo; muchas casas requieren reparaciones urgentes en lugar de la construcción de nuevas unidades.
La mencionada representante alertó sobre los riesgos asociados a proyectos ubicados en zonas periféricas, que generan dependencia del transporte y complican el acceso a empleos y servicios. Indicó que los gobiernos locales tienen un papel clave en la implementación de políticas urbanas efectivas.
En el ámbito local, Lonardoni calificó como un avance significativo la creación del nuevo Ministerio de Vivienda en Honduras, posicionando la agenda habitacional como central en el desarrollo del país. La experta también expresó su disposición para colaborar con el gobierno de Nasry ‘Tito’ Asfura en la identificación de prioridades urbanas y el fortalecimiento de la cooperación técnica. Resumió la situación señalando los retos y oportunidades que enfrenta Honduras en el ámbito de la vivienda.
