Madres de migrantes desaparecidos han llegado a Tapachula, Chiapas, en busca de pistas sobre sus familiares. Este recorrido se enmarca en el contexto de una crisis de desaparecidos que afecta a México, donde se reportan más de 1,800 extranjeros en esta situación, aunque organizaciones civiles estiman que la cifra real podría superar los 10,000.
Las integrantes de la quinta brigada internacional y de la Red Regional de Familias Migrantes provienen de Ecuador, Honduras, Colombia y Cuba. Desde 2024, estas mujeres han estado indagando en centros de rehabilitación, albergues y calles, preguntando casa por casa sobre el paradero de sus hijos.
Ana Enamorado, de la Red Regional de Familiares de Migrantes, comentó que en San José El Hueyate de Mazatán, varias personas desaparecieron en diciembre de 2024 mientras intentaban cruzar a Estados Unidos en lancha.
La brigada cuenta con el apoyo de autoridades de la Comisión Nacional de Búsqueda, así como de elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Secretaría de Marina, quienes brindan seguridad al grupo. Este esfuerzo incluye la visita al albergue Belén, donde las buscadoras se reunieron con migrantes de diversas nacionalidades y presentaron fotografías de personas desaparecidas.
Juliana Bravo Díaz, una migrante cubana, busca a su hija y a su nieto, desaparecidos desde el 21 de diciembre de 2024. El director del albergue, César Augusto Cañaveral Pérez, subrayó la importancia de continuar la búsqueda de desaparecidos, enfatizando que esta problemática trasciende a los niveles de gobierno y requiere un esfuerzo colectivo.
Cañaveral también señaló que el tema migratorio parece estar desatendido, lo que complica el seguimiento de los desaparecidos, sin claridad sobre las causas detrás de su ausencia.
Recientemente, el alto comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos advirtió sobre la grave situación de desaparecidos en México, donde se registran más de 133,000 personas faltantes según cifras oficiales.
