El huracán Genevieve, que ha sido clasificado como un ciclón de categoría 4, mantiene sus extensas bandas nubosas, lo que podría generar lluvias intensas y oleaje peligroso en la costa del país. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informa que este fenómeno se ha debilitado ligeramente, pero continúa representando un riesgo significativo para la población.
A pesar de la reducción en la intensidad de sus vientos máximos sostenidos, las autoridades exhortan a la ciudadanía a permanecer alerta. La amplitud del sistema asegura que sus efectos se extiendan a cientos de kilómetros de su núcleo.
El huracán se desplaza actualmente sobre el Océano Pacífico, siguiendo una dirección noroeste, paralela a las costas de Baja California Sur. Se espera que las bandas exteriores del fenómeno ya estén afectando la región.
Los pronósticos indican que, aun cuando el ojo del huracán no impacte directamente en tierra, su circulación provocará condiciones atmosféricas adversas. Se anticipan ráfagas de viento que superen los 200 kilómetros por hora y olas que podrían alcanzar hasta cinco metros de altura.
La intensidad de las precipitaciones podría resultar en un incremento en el riesgo de desastres naturales, tales como deslaves e inundaciones repentinas en áreas vulnerables. Protección Civil ha solicitado que se tomen precauciones en la navegación marítima y se han suspendido actividades recreativas y pesqueras en playas afectadas.
Las autoridades locales han habilitado refugios temporales para quienes habitan en zonas de riesgo. Se aconseja asegurar puertas y ventanas, así como preparar mochilas de emergencia con artículos esenciales.
El SMN continuará monitoreando la situación y emitirá actualizaciones conforme se desarrolle el fenómeno, con el objetivo de mantener a la población informada sobre cualquier cambio en su comportamiento.
