La falta de seguridad tras el reciente tiroteo en la Zona Arqueológica de Teotihuacán ha generado preocupación entre comerciantes y turistas. Este incidente, que dejó una turista canadiense muerta y 13 heridos, ha desatado cuestionamientos sobre la seguridad en un sitio que recibe hasta 1.6 millones de visitantes anualmente.
Elena Vaso, vendedora de comida en el lugar, expresó su sorpresa por la violencia en el área. Destacó que una mayor vigilancia podría haber prevenido el ataque, comentando que la seguridad es insuficiente en la zona, especialmente con el próximo Mundial de Fútbol de 2026 en mente. Vaso también señaló que el desgaste del sitio arqueológico ha sido evidente en la última década.
Gloria Maldonado, turista de Monterrey, compartió su decepción al notar la falta de protocolos de seguridad en un lugar frecuentado por familias. Criticó a las autoridades por no implementar medidas que garanticen la protección de los visitantes. En este contexto, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha prometido reforzar la seguridad en los sitios arqueológicos ante el aumento de la violencia.
Los comerciantes locales evitaron ofrecer declaraciones por temor a represalias, aunque señalaron que la situación de seguridad y el mantenimiento del lugar son preocupantes. Tras el ataque, la seguridad en la zona estuvo ausente hasta el mediodía, cuando llegaron elementos de la Guardia Nacional para apoyar en la investigación.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia anunció que Teotihuacán abrirá nuevamente el 22 de abril con medidas de seguridad reforzadas.
