El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abordó en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas la dualidad de la exploración petrolera en la costa amazónica y la urgente necesidad de descarbonizar la economía. En su discurso, enfatizó que el país ha alcanzado la autosuficiencia en petróleo y que continuará la búsqueda de yacimientos, a pesar de la controversia sobre la sensibilidad del área marina implicada.
Lula instó a la comunidad internacional a combatir el negacionismo climático, afirmando que es factible alinear el crecimiento económico con la reducción de emisiones de carbono. Subrayó que, a pesar de la exploración de recursos, Brasil no abandonará sus compromisos ambientales. Anunció la creación de una «hoja de ruta» para la descarbonización económica, en un contexto global marcado por la intensificación del fenómeno El Niño.
El mandatario destacó logros en la reducción de la deforestación en la Amazonía, que ha disminuido a la mitad desde su asunción en enero de 2023. Además, mencionó el establecimiento del Fondo Bosques Tropicales para Siempre, un mecanismo financiero destinado a remunerar a los países que preservan sus selvas.
Por último, Lula defendió la postura de Brasil frente a críticas internacionales, declarando que el Gobierno posee la «autoridad moral» para cuestionar las «medidas proteccionistas disfrazadas de apego a la agenda ambiental». Este contexto se complica con la reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a las importaciones brasileñas, una medida vinculada a alegaciones sobre la insuficiencia de acciones contra la tala ilegal en el país.
