Embajadas de Europa y América Latina activaron planes de evacuación para abandonar Cuba en el corto plazo

Estados Unidos, 29 de enero de 2026.- Embajadas y empresas internacionales en Cuba están revisando sus planes de contingencia y evacuación a raíz de la presión de Washington sobre la isla tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela el pasado 3 de enero.

La preocupación ha escalado en las últimas semanas en sedes diplomáticas y empresariales extranjeras ante la creciente incertidumbre geopolítica en el Caribe y la posibilidad de que Estados Unidos pudiese estar preparando incluso una intervención militar en Cuba, según confirmaron a la agencia EFE cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos que prefieren mantener el anonimato.

El caso más destacado en el sector privado es el de la multinacional británica Unilever, que ha evacuado ya a las familias de sus trabajadores extranjeros en el país, según confirmaron a EFE dos fuentes cercanas a la compañía, que fabrica en la isla productos de higiene, belleza y limpieza.

La decisión de la empresa refleja el nivel de alarma que existe entre las corporaciones internacionales con operaciones en territorio cubano, donde la combinación de amenazas geopolíticas y el colapso económico genera un escenario sin precedentes en décadas.

Es nuestra responsabilidad revisar los planes y preparar escenarios”, aseguró a EFE una diplomática en La Habana que prefiere no dar su nombre debido a la sensibilidad del tema.

Las legaciones diplomáticas están actualizando sus planes de evacuación y sus listados de nacionales residentes en Cuba, en ocasiones llamando uno a uno a sus ciudadanos para verificar los datos. Algunas embajadas se están abasteciendo para poder soportar largos períodos sin corriente eléctrica, combustibles y agua, eventualidades que entienden se pueden producir por la combinación del actual contexto de crisis total en la isla y la creciente presión estadounidense.

Entre el sector privado, varias filiales de empresas internacionales contactadas por EFE reconocen, en privado, que la incertidumbre geopolítica les ha llevado a replantear con sus casas matrices la actividad en Cuba. Los dos motivos que alegan son una potencial intervención militar estadounidense, por quirúrgica que pueda ser, y el impacto sobre su actividad del grave deterioro económico del país, especialmente con el aumento de los apagones y la crítica escasez de combustibles.

Algunas firmas internacionales aseguran contar con una reserva de carburantes para sus operaciones manufactureras, pero advierten que si se cortan definitivamente los envíos desde Venezuela y México mantener la producción será insostenible.

Todo esto se da en un contexto en el que Donald Trump firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles adicionales a los bienes importados desde países que vendan o suministren petróleo al régimen de Cuba. El objetivo es proteger los intereses estratégicos de Washington frente a lo que el presidente norteamericano considera “acciones malignas” de La Habana en el plano internacional.

Reservas de petróleo para apenas 15 días

La crisis energética que atraviesa la dictadura cubana ha alcanzado niveles críticos. Según datos de la consultora Kpler publicados por Financial Times, Cuba cuenta con reservas de petróleo suficientes para apenas 15 o 20 días. En lo que va de 2026, la isla solo ha recibido 84.900 barriles de petróleo debido a una única entrega mexicana realizada el 9 de enero, lo que representa poco más de 3.000 barriles diarios, una cifra muy inferior al promedio de 37.000 barriles diarios aportados por todos los proveedores en 2025.

Según datos de la consultoraSegún datos de la consultora Kpler publicados por Financial Times, Cuba cuenta con reservas de petróleo suficientes para apenas 15 o 20 días

La analista de Kpler Victoria Grabenwöger explicó a Financial Times que la suma de este cargamento a los 460.000 barriles disponibles en inventario a inicios de año permitiría cubrir solamente entre 15 y 20 días de consumo.

El desencadenante inmediato de la crisis radica en el endurecimiento de la presión estadounidense sobre los proveedores regionales. Estados Unidos ha lanzado varias advertencias directas a Cuba desde la captura de Maduro el pasado 3 de enero y ha forzado el cierre del suministro de petróleo venezolano a La Habana, cuando Caracas había sido hasta ahora su principal proveedor.

El último cargamento de petróleo venezolano, vital para la generación eléctrica, se recibió en noviembre, según Kpler. México, que en 2024 se consolidó como principal proveedor de la isla, suspendió envíos tras las crecientes amenazas de Washington. La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la decisión sobre los despachos de crudo corresponde a México y definió las entregas como una “decisión soberana”, aunque reconoció que parte de los envíos obedecen a contratos con Petróleos Mexicanos y a ayuda humanitaria.

El presidente estadounidense Donald Trump aseguró esta misma semana que, tras el cerrojazo energético, Cuba estaba «a punto de caer», reincidiendo en su tesis del fracaso económico de la isla. El republicano ya ha ido más allá al apuntar que lo único que quedaba por hacer en Cuba era “entrar y destruir el lugar”.

Su secretario de Estado, Marco Rubio, dijo tras la captura de Maduro: “Si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco”. El propio subsecretario de Estado Christopher Landau aseguró este miércoles que Washington desearía que este mismo 2026 los cubanos puedan “ejercer sus libertades fundamentales”, en una clara referencia a un cambio político en la isla.

Los analistas energéticos consultados por Financial Times coinciden en lo delicado del escenario. Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, advirtió que Cuba tiene “una crisis importante en sus manos si no llegan más cargamentos en las próximas semanas”.

Gonzalo Monroy, consultor energético en Ciudad de México, alertó que “si ahora solo le queda México y México no puede exportar, Cuba tiene un problema enorme”. Nicholas Watson, de la consultora Teneo, consideró que la crisis económica amenaza la viabilidad misma del régimen cubano. Ricardo Pascoe Pierce, ex embajador de México en Cuba, advirtió sobre el riesgo de una “provocación militar” si Estados Unidos decide incautar crudo mexicano con destino a la isla.

Presidente de Honduras Nasry Asfura iniciará su mandato con la eliminación de 38 instituciones públicas

Tegucigalpa, Honduras. 27 de enero de 2026.- La próxima administración encabezada por Nasry “Tito” Asfura en Honduras se prepara para implementar una ambiciosa reducción del aparato estatal. La eliminación de 38 instituciones públicas y una estricta política de austeridad definen un giro estructural cuyo propósito es optimizar el gasto y generar ahorros sustanciales.

Parte del ahorro proyectado, calculado en 15 mil millones de lempiras, se destinará al pago de los compromisos laborales pendientes del Estado, según informó la designada presidencial electa María Antonieta Mejía durante una entrevista televisiva citada por medios locales.

En el tramo inmediato previo a su investidura, Asfura ha apostado por la contención del gasto incluso en el acto de su asunción, que se celebrará en el Congreso Nacional y no en el Estadio Nacional, como era tradición en gobiernos anteriores.

Según Mejía, la ceremonia tendrá carácter de “evento simbólico”, sin la presencia de mandatarios extranjeros y con una representación internacional compuesta principalmente por embajadores y delegados de organismos.

Este enfoque busca enviar una señal de institucionalidad y sobriedad, enfatizando la coherencia entre el discurso de austeridad y sus primeras decisiones administrativas.

De acuerdo con los detalles proporcionados por Mejía, el recorte reducirá el número total de instituciones estatales de 113 a 74. La justificación central de la reforma radica en la existencia de duplicidad de funciones, estructuras sobredimensionadas y gasto corriente excesivo en buena parte de las entidades afectadas.

La futura funcionaria aclaró que la eliminación de organismos no conllevará la supresión de funciones esenciales, sino su integración a otras dependencias ya operativas. Para Mejía, “el Estado no es un ente empleador, es un generador de condiciones para atraer inversión. La inversión, tanto nacional como extranjera, es la que debe producir los empleos”.

El recorte reducirá la estructura estatal de 113 a 74 instituciones, integrando funciones esenciales en otras dependencias, según la designada presidencial María Antonieta Mejía.

La visión del nuevo gobierno apunta a reorientar el papel estatal: busca propiciar un entorno favorable a la inversión privada mediante reglas claras, estabilidad institucional y una administración más ágil. Mejía considera que el recorte y la simplificación de la estructura pública son condiciones necesarias para atraer capitales y avanzar hacia un crecimiento económico sostenible.

El anuncio generó preocupación entre empleados estatales y sindicatos, quienes temen el impacto laboral de la medida. Frente a estas inquietudes, el equipo de transición remarcó que el proceso será ordenado y que se cumplirá estrictamente con los derechos adquiridos.

Mejía señaló que el ahorro derivado de la reforma contribuirá a mejorar la sostenibilidad fiscal del Estado, afectado por restricciones presupuestarias y elevados niveles de endeudamiento.

En el ámbito internacional, Asfura realizó recientemente su primera gira como presidente electo, visitando Estados Unidos e Israel para buscar alianzas en materia de inversión, tecnología y comercio, sectores como infraestructura, energía, agroindustria y manufactura fueron presentados como prioritarios para la inserción de Honduras en nuevas cadenas productivas. Promocionar al país como destino de inversión se plantea como eje del nuevo ciclo de gobierno.

El ahorro previsto por el nuevo gobierno hondureño asciende a 15 mil millones de lempiras y se destinará principalmente al pago de compromisos laborales estatales.

Analistas citados por la prensa hondureña señalan que la reducción del aparato estatal podría facilitar la modernización de la gestión pública, aunque advierten que el éxito dependerá de la transparencia, una planificación adecuada y mecanismos rigurosos de control para evitar la concentración de funciones y la pérdida de capacidades institucionales.

Queda pendiente la publicación del listado completo de las 38 instituciones que desaparecerán, dato que se prevé será confirmado tras la instalación oficial del nuevo gobierno, junto con los decretos ejecutivos iniciales.

El desafío, según voces expertas, reside en conciliar la austeridad fiscal con la atención a sectores sociales que dependen de los servicios públicos en áreas como salud, educación y desarrollo social.

Estados Unidos anunció su salida efectiva de la Organización Mundial de la Salud y dejó sin efecto sus deudas

Estados Unidos, 23 de enero de 2026.- Estados Unidos formalizó el jueves su salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según confirmó el Departamento de Salud. La medida responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 20 de enero de 2025, en el inicio de su nuevo mandato, y generó inquietud por sus implicaciones en la salud global.

Trump, quien había iniciado el procedimiento de salida durante su primer mandato (2017-2021) tras criticar la gestión de la pandemia por coronavirus, reiteró esos argumentos en la orden ejecutiva. El texto cuestiona el papel de la OMS en “otras crisis sanitarias mundiales”, su incapacidad para implementar reformas y “su falta de independencia frente a la influencia política indebida” de otros estados miembros, en referencia al peso de China en la agencia.

El Gobierno estadounidense también justificó la decisión señalando que otros países con poblaciones más grandes, como China, no pagan cuotas equivalentes a las de Estados Unidos, lo que consideran un trato injusto dentro de la organización.

Un funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos del país norteamericano afirmó el jueves que Estados Unidos llegó a aportar hasta el 25% del presupuesto de la OMS.

A su vez, destacó que el organismo nunca tuvo un director general estadounidense y que la agencia intentó evitar que otros países aumenten sus cuotas debido a la pesada carga asumida por Washington.

“El punto principal es que les pagábamos, confiábamos en ellos y nos fallaron, y no asumieron ninguna responsabilidad por su fracaso”, sostuvo el funcionario, quien enumeró tanto deficiencias recientes como históricas de la Organización Mundial de la Salud.

Respecto a las dudas sobre la cooperación sanitaria global tras la salida estadounidense, el vocero oficial aseguró: “Continuaremos trabajando con los países y los Ministerios de Salud, como lo hemos hecho durante décadas, y seguiremos desarrollando esas relaciones y utilizándolas de una manera que sea mutuamente beneficiosa y que respete la soberanía tanto de nuestro país como la de otros países”.

Al recordar el marco legal, el funcionario explicó que, desde su adhesión en 1948, Estados Unidos se reservó el derecho unilateral de retirarse de la agencia internacional, a diferencia del resto de los estados miembro.

En relación con las cuotas pendientes, otro funcionario estadounidense precisó que la resolución fundacional de 1948 no establece como condición para la salida el pago previo de cuotas. La administración de Trump reiteró que no planea abonar los compromisos correspondientes al periodo 2024-2025, cuya suma oscila entre 260 y 280 millones de USD.

“La retirada de la OMS es también una pérdida para Estados Unidos y el resto del mundo”, sostuvo el director general del organismo Tedros Adhanom Ghebreyesus , quien subrayó también que la permanencia del país en el seno de la agencia “no es una cuestión económica”.

La salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunciada por Washington hace casi un año, será objeto de debate entre los Estados miembros de la organización durante las reuniones programadas para febrero y mayo, según lo indicó el principal asesor jurídico de la OMS, Steve Solomon, en rueda de prensa.

Solomon explicó que se espera que el tema se aborde en el Consejo Ejecutivo y que la discusión continúe en la Asamblea Mundial de la Salud prevista para mayo.

(Con información de EFE)

México entrega a 37 narcos a EEUU

Ciudad de México, 20 de enero de 2026.- Durante la mañana de este martes 20 de enero, 37 narcotraficantes fueron trasladados a los Estados Unidos, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas, entre los que se encuentran aviones tipo Hércules.

Esposados y con la cabeza agachada, los narcos fueron enviados a los Estados Unidos al ser identificados como operadores de organizaciones criminales que representaban una amenaza para la seguridad del país, de acuerdo con lo informado por Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

La lista incluye a operadores de diversas organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG); de Sinaloa; Noreste; Beltrán Leyva y hasta de Los Zetas, entre los que destacan algunos de los perfiles como:

José Luis Sánchez Valencia, alias «Chalamán», quien es identificado como familiar de Nemesio Oseguera Cervantes, ”El Mencho”.

“Chalamán” fue capturado por elementos de la Secretaría de Marina (Semar) en el estado de Colima en agosto de 2025.

También se encuentran Armando Gómez Núñez, alias “Delta 1″, líder del grupo de Los Deltas del CJNG; Pedro Inzunza Noriega, alias “Sagitario” o “El Señor de la Silla”, identificado como segundo al mando de la estructura de El Chapo Isidro.

Las autoridades informaron que los criminales fueron llevados a las ciudades de Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego.

Como parte de un acuerdo, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no buscará la pena de muerte para ninguno de los criminales.

Con esta entrega suman 92 personas enviadas a los Estados Unidos durante la administración de Claudia Sheinbaum Pardo, realizadas en tres entregas.

El trasladado de los narcos se lleva a cabo en un contexto de tensión debido a la presión que ha ejercido el presidente estadounidense Donald Trump para que se combata a los cárteles y se evite el ingreso de fentanilo.

Trump también ha ofrecido al gobierno mexicano el ingreso de agentes de la CIA para destruir narcolaboratorios en compañía del militares; sin embargo la propuesta fue rechazada por la presidenta Sheinbaum.

De manera pública, la mandataria federal ha dicho que no han sido aceptados los ofrecimientos de despliegue militar estadounidense en territorio mexicano por respeto a la soberanía.

Pese a las negativas, Trump ha dicho que “se tiene que hacer algo con México” para favorecer el combate a las organizaciones criminales.

El gobierno de Guatemala decreta estado de sitio por 30 días ante violencia atribuida a pandillas

Guatemala, 18 de enero de 2026.- El Gobierno de Guatemala decretó un estado de sitio por 30 días en respuesta a una escalada de violencia atribuida a pandillas y organizaciones criminales, en un contexto donde la administración sostiene que está recuperando el control de instituciones capturadas y restituyendo la justicia nacional.

Esta decisión, según el Ejecutivo, no alterará la vida cotidiana ni los procesos institucionales, aunque sí marca un endurecimiento legal significativo para frenar intentos de desestabilización.

Desde el inicio de este régimen excepcional, la administración ha insistido en que “no negociamos con criminales, en el marco de la ley y la espada de la justicia los estamos poniendo de rodillas”, tras recientes operativos en los que logró liberar a todos los rehenes de centros penitenciarios sin víctimas fatales. El Ejecutivo llamó a la ciudadanía a mantener la confianza en la legalidad, remarcando: “Juntos somos más fuertes, juntos los estamos poniendo de rodillas”.

Como medida de duelo por los fallecimientos de agentes policiales, el Gobierno declaró tres días de luto nacional con el pabellón del Palacio Nacional ondeando a media asta. El Ejecutivo resaltó la dimensión humana de estos hechos con la frase: “Hoy habrá familias que quedarán marcadas”, y reafirmó la prioridad estatal de proteger la seguridad pública ante intentos de intimidación.

Según la legislación guatemalteca, el estado de sitio se activa ante actividades consideradas terroristas, sediciosas, de rebelión, asesinatos, secuestros o ataques armados calificables como guerra civil, situaciones en las que se amenaza el orden constitucional o la seguridad estatal. La norma establece que el presidente asume la conducción nacional como Comandante General del Ejército, delegando la ejecución directa en el ministro de la Defensa Nacional.

Durante el estado de sitio, todas las entidades estatales deben colaborar con la autoridad militar.

Las fuerzas armadas reciben facultades extraordinarias para intervenir y disolver organizaciones, aun sin personería jurídica, y detener a personas sospechosas de conspiración o alteración del orden sin orden judicial previa. Además, se autoriza el uso de medios “preventivos, defensivos u ofensivos” para restaurar la normalidad cuando existan amenazas al orden legal.

El Gobierno subrayó que los recientes actos de violencia responden a la pérdida de privilegios de los grupos delictivos afectados por las últimas reformas en materia de seguridad y al avance estatal sobre estructuras criminales enquistadas.

Recalcó que la estrategia actual está mostrando resultados, reiterando que la aplicación del estado de sitio no suspende la vida institucional ni interrumpe las actividades diarias del país.

Fin de semana violento

Las cárceles de Guatemala registraron disturbios y motines en distintas regiones este fin de semana, mientras que grupos delictivos a su vez perpetraron asesinatos contra agentes de la Policía Nacional Civil.

La situación ha generado alarma entre la ciudadanía y ha puesto bajo presión a las autoridades estatales, obligando a reforzar la presencia policial y militar en los centros penitenciarios más conflictivos.

Intervenciones en recintos penitenciarios permitieron rescatar a más de 40 rehenes, realizar aseguramientos de armas e iniciar traslados médicos, con participación de equipos de rescate que apoyan a personas liberadas durante los operativos.

Los hechos incluso hicieron que la embajada de Estados Unidos en Guatemala emitiera una alerta de emergencia para sus ciudadanos residentes en Guatemala.

Además se suspendieron clases a nivel nacional, se redujo el sistema de transporte, se cancelaron actividades recreativas y la iglesia católica también canceló misas, entre otras medidas.

Al cierre de esta nota ya se reportaban ocho agentes de la Policía muertos y más de diez heridos, entre otros hechos de violencia que han puesto en vilo al país centroamericano.

Estados Unidos bombardeó nuevas posiciones terroristas en Siria y abatió a un jefe de Al Qaeda

Estados Unidos llevó a cabo un nuevo ataque aéreo en el noroeste de Siria, que resultó en la muerte de Bilal Hasan al-Jasim, identificado como un jefe terrorista vinculado a Al Qaeda y directamente asociado a la emboscada del 13 de diciembre, donde murieron dos militares estadounidenses y un intérprete civil.

Esta ofensiva forma parte de una serie de operaciones de represalia dirigidas a desmantelar las capacidades operativas del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y responde a la estrategia de Washington de neutralizar cualquier amenaza inmediata contra su personal desplegado en la región.

Según el perfil divulgado, Bilal Hasan al-Jasim figuraba entre los principales planificadores de la violencia extremista en la zona. Autoridades estadounidenses lo señalan como el responsable directo del atentado perpetrado en Palmyra, donde un combatiente del Estado Islámico sorprendió a fuerzas mixtas de Estados Unidos y Siria.

“La muerte de un operativo terrorista vinculado a la muerte de tres estadounidenses demuestra nuestra determinación en ir detrás de los terroristas que atacan a nuestras fuerzas”, afirmó el almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central. Y agregó: “No hay lugar seguro para aquellos que realizan, planean o inspiran ataques contra ciudadanos estadounidenses y nuestros combatientes. Los encontraremos”.

El atentado del 13 de diciembre en provocó la muerte del sargento Edgar Brian Torres-Tovar, el sargento William Nathaniel Howard y el intérprete civil Ayad Mansoor Sakat. La acción fue ejecutada mediante una emboscada dirigida al convoy militar.

El objetivo central de la reciente operación aérea consistió en debilitar la infraestructura del Estado Islámico y evitar la planificación de nuevos atentados contra fuerzas estadounidenses y sus aliados. Con la eliminación de Jasim, Estados Unidos reitera su decisión de impedir que los grupos terroristas reorganicen sus capacidades ofensivas.

La operación militar, denominada Hawkeye Strike, representó un esfuerzo conjunto en el que participaron Estados Unidos, Jordania y Siria, focalizándose en más de cien objetivos de infraestructura y arsenales del Estado Islámico desde el inicio de la escalada. Esta acción combinó ataques coordinados y labores de inteligencia, ampliando el impacto sobre la red de mando y suministro de los yihadistas.

El último bombardeo contra posiciones terroristas había sido el sábado pasado, también en territorio sirio.

EEUU atacó al Estado Islámico en Siria

La cooperación internacional resultó fundamental tanto para los avances en Siria como para otras acciones recientes. Como ejemplo de la amplitud de esta campaña, se llevaron a cabo operaciones similares en Nigeria contra enclaves del Estado Islámico, en una continuación de la política exterior estadounidense orientada al combate del terrorismo internacional.

Desde Washington, el mensaje oficial fue enfático: cualquier ataque contra ciudadanos o tropas estadounidenses, dentro o fuera de Siria, será respondido con contundencia. La postura manifestada por las autoridades es clara: quienes organicen, financien o inspiren atentados contra Estados Unidos y sus aliados “no encontrarán refugio y serán perseguidos sin descanso”.

Con esta nueva ofensiva, Estados Unidos reitera su compromiso de impedir el resurgimiento de ISIS en Medio Oriente y sostiene que la protección de sus nacionales y socios seguirá guiando sus acciones militares en la región y en otras áreas consideradas estratégicas.

Estados Unidos advirtió sobre riesgos en el espacio aéreo por actividad militar en varias zonas del continente americano

La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió este viernes una advertencia sobre la presencia de actividad militar en el espacio aéreo de diversas regiones, principalmente en zonas cercanas a México y varios países de América Central Sudamérica. El aviso, que estará vigente durante 60 días a partir del 16 de enero de 2026, insta a los operadores aéreos estadounidenses a tomar precauciones extremas ante posibles “situaciones peligrosas”, que podrían también afectar los sistemas de navegación por satélite.

La FAA detalló que las zonas afectadas comprenden regiones de información de vuelo sobre el golfo de California en México, Centroamérica, Panamá, Bogotá, Guayaquil y Mazatlán, así como porciones del espacio aéreo en el Pacífico oriental. Un portavoz de la agencia subrayó que los riesgos afectan a las aeronaves en todas las altitudes, tanto durante el sobrevuelo como en las fases de llegada y salida, debido a la posibilidad de interferencias del sistema de navegación global por satélite (GNSS) y la presencia de aeronaves militares que podrían operar sin notificación o con transpondedores desactivados.

La advertencia de la FAA se produce en un contexto de intensificación militar estadounidense en la región. El presidente Donald Trump anunció el 8 de enero su intención de “iniciar ataques terrestres” contra los cárteles narcotraficantes, después de haber ordenado operaciones previas contra embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que según sus declaraciones, comenzaron el 2 de septiembre y han dejado al menos 107 muertos. Trump afirmó en una entrevista con Fox News que estas acciones redujeron prácticamente a cero el tráfico de drogas por lanchas en la zona y explicó su propósito de “empezar a golpear en tierra”, al señalar que “los cárteles están controlando México”.

La gestión estadounidense en materia de seguridad ha incluido también la operación militar denominada ‘Resolución absoluta’, mediante la cual, el ejército estadounidense capturó el pasado 3 de enero en Caracas al entonces dictador venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, quienes enfrentan en Nueva York un juicio por cargos de narcotráfico y otros presuntos delitos. Tras la operación, Trump declaró que la lucha contra el narcotráfico fue la principal razón para la captura y traslado de Maduro y Flores a Estados Unidos.

Las acciones de Washington han generado reacciones en la región. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó los esfuerzos de su gobierno en el combate al narcotráfico y, tras una conversación telefónica con Trump la semana pasada, reiteró la disposición de México a colaborar, al tiempo que subrayó la importancia de la soberanía nacional. Ambos países sostendrán una reunión bilateral de seguridad el 23 de enero, según anunció el Departamento de Estado de Estados Unidos. Un comunicado oficial subrayó que el grupo interministerial de seguridad debe mantener acciones concretas para fortalecer la cooperación y lograr resultados significativos contra los cárteles.

Otros países como Colombia también han mostrado inquietud ante la presión de Washington. El presidente Gustavo Petro, tras un año de tensiones diplomáticas con Trump, sostuvo una llamada en la que incluso propuso la posibilidad de ataques aéreos conjuntos contra la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), considerado “narcoterrorista” por Estados Unidos. El líder del ELN, Antonio García, respondió proponiendo una alianza de guerrillas colombianas para enfrentar a Washington.

Estados Unidos comunicó al Congreso que considera estar en “conflicto armado con los narcotraficantes, lo que ha generado críticas de algunos legisladores. No obstante, esta semana el Congreso no logró limitar los “poderes de guerra” del presidente respecto a Venezuela, debido a la oposición republicana en el Senado.

Con información de AFP, Reuters, EFE y AP

Esta década será la de menor crecimiento desde la de 1960: Banco Mundial

Ciudad de México, 13 de enero de 2026.- La década de 2020 va camino a ser la de más débil para el crecimiento mundial desde la de 1960, lo que está ampliando brechas de ingreso y niveles de vida entre los países que ya eran ricos y los llamados “en desarrollo” y de ingreso bajo, advirtió el Banco Mundial.

De hecho, para finales de este año, se espera que el producto interno bruto (PIB) por habitante de las economías en desarrollo sea de 6 mil 500 dólares en promedio, apenas el 12 por ciento de una economía de ingresos altos.

La brecha para países pobres –los de ingreso bajo– “es más llamativa”, apuntó Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial. El PIB per cápita en estos países se proyecta por debajo de los 700 dólares, aproximadamente el 1 por ciento de los países de ingreso alto, comparó el investigador.

Es decir que a la mitad de una década que inició con la recesión impuesta por la pandemia de coronavirus, por cada dólar que ingresa en promedio una persona en un país pobre, en uno de ingresos altos capta 100.

Si bien la incertidumbre política de los últimos 12 meses se cuenta como “históricamente alta”, se prevé que el crecimiento mundial se mantenga relativamente estable, en torno a 2.7 por ciento, hasta 2027, publicó el organismo en sus Perspectivas Económicas Globales.

Este panorama global muestra un ritmo de crecimiento insuficiente para reducir la pobreza extrema y crear empleos donde más se necesitan, lo que llevaría a la expansión económica más baja desde la década de 1960, apuntó Gill.

“Esta deprimente estadística esconde un detalle aún más desconcertante. Si bien casi todas las economías avanzadas tendrán un ingreso per cápita más alto que antes de la pandemia, uno de cada cuatro países en desarrollo —y más de un tercio de todas las economías de bajos ingresos— serán más pobres que hace cinco años”, enfatizó el economista.

A 2025, más de la mitad del aumento del 10 por ciento del PIB per cápita mundial desde 2019, víspera de la crisis por la pandemia de coronavirus, se debe al desempeño de las economías más ricas, de acuerdo con el Banco Mundial.

“Estas tendencias podrían intensificar el desafío de la creación de empleo que enfrentan las economías en desarrollo, donde mil 200 millones de jóvenes alcanzarán la edad laboral durante la próxima década”, apuntó el organismo.

Estados Unidos lanzó un nuevo bombardeo contra los terroristas de ISIS en Siria

Las fuerzas armadas de Estados Unidos y países aliados ejecutaron una ofensiva aérea a gran escala contra posiciones del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) en Siria el sábado, en respuesta directa al ataque perpetrado el 13 de diciembre en Palmyra, que provocó la muerte de tres ciudadanos estadounidenses. La acción militar, bautizada como Operación Hawkeye Strike, fue dirigida por el presidente Donald Trump y marcó una escalada en la respuesta estadounidense frente a los recientes atentados de la organización yihadista.

El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la ofensiva tuvo lugar a las 12:30 p.m., hora del Este, con la participación de fuerzas estadounidenses y socios de la coalición internacional. El comunicado oficial precisó que los ataques se dirigieron contra “múltiples objetivos de ISIS en todo el territorio sirio”, en un intento por neutralizar la capacidad operativa del grupo extremista y prevenir futuros atentados contra personal estadounidense y fuerzas aliadas.

EEUU mantiene la presión sobreEEUU mantiene la presión sobre los terroristas del Estado Islámico en Siria

La escalada militar se produce tras el atentado del 13 de diciembre en Palmyra, donde un combatiente de ISIS emboscó a un contingente combinado de fuerzas estadounidenses y sirias, causando el fallecimiento de dos soldados norteamericanos y un intérprete civil.

La ofensiva estadounidense forma parte de la estrategia definida por la administración Trump para “erradicar la amenaza del terrorismo islámico” y garantizar la seguridad de sus tropas desplegadas en la región.

“Si atacan a nuestros combatientes, los encontraremos y eliminaremos donde sea que intenten escapar de la justicia”, advirtió CENTCOM a través de un comunicado. Esta declaración subraya el tono firme adoptado en los recientes pronunciamientos del gobierno de Estados Unidos respecto a la persecución de las células yihadistas.

La Operación Hawkeye Strike fue anunciada oficialmente el 19 de diciembre, días después del ataque en Palmyra, y ha contado con el respaldo logístico y de inteligencia de socios internacionales. La ofensiva se inscribe en una serie de intervenciones recientes de Estados Unidos contra enclaves de ISIS fuera de Siria y Irak.

El antecedente inmediato se registró el 25 de diciembre en el noroeste de Nigeria, donde las fuerzas estadounidenses lanzaron una operación contra objetivos vinculados al Estado Islámico en respuesta a una ola de violencia dirigida contra comunidades cristianas. El presidente Trump, en declaraciones difundidas por la red Truth Social, ratificó su involucramiento directo en la decisión de atacar, señalando que “Estados Unidos lanzó un ataque poderoso y letal contra la escoria terrorista de ISIS en el noroeste de Nigeria, quienes han estado matando brutalmente, principalmente, a cristianos inocentes”.

El mandatario enfatizó que había advertido a los militantes sobre las consecuencias de continuar con los ataques sectarios. “Si no detenían la masacre de cristianos, iban a pagar un alto precio, y esta noche así fue”, aseguró Trump en su mensaje. Según fuentes militares estadounidenses, la operación consistió en varios bombardeos coordinados sobre posiciones de ISIS en una región marcada por la violencia interreligiosa.

La campaña aérea de la coalición internacional ha buscado debilitar la infraestructura de ISIS en distintos escenarios, incluyendo la vigilancia intensiva de rutas de abastecimiento y la eliminación de centros de mando. Las autoridades explicaron que estos ataques se realizan “en cumplimiento del compromiso permanente de erradicar el terrorismo islámico y proteger a las fuerzas estadounidenses y aliadas desplegadas en zonas de conflicto”.

En su declaración, el Departamento de Defensa de Estados Unidos subrayó la capacidad de las fuerzas armadas para ejecutar “operaciones de precisión” y destacó la coordinación con sus socios regionales. “El Departamento de Defensa realizó numerosos ataques perfectos, como solo Estados Unidos es capaz de hacer”, afirmó Trump.

La ofensiva más reciente en Siria representa la continuidad de una política exterior basada en la acción directa contra grupos considerados una amenaza para la seguridad global. “Seguimos decididos a perseguir a los terroristas que buscan dañar a Estados Unidos y a nuestros aliados”, señaló CENTCOM en su mensaje.

Las autoridades estadounidenses no detallaron la magnitud de los daños infligidos a ISIS en las ofensivas del sábado, aunque recalcaron que las operaciones seguirán mientras persista el riesgo de nuevos ataques. La Casa Blanca mantiene la advertencia de que cualquier agresión contra sus fuerzas en el extranjero recibirá una respuesta “firme y proporcional”.

Marco Rubio informó al Congreso de EEUU que Trump quiere comprar Groenlandia

Estados Unidos, 7 de enero de 2026.- El secretario de Estado Marco Rubio ha comunicado a los legisladores que el presidente Trump planea comprar Groenlandia en lugar de invadirla, mientras que Trump ha pedido a sus asesores que le presenten un plan actualizado para adquirir el territorio, según informaron el martes funcionarios estadounidenses.

Rubio hizo estas declaraciones en una reunión informativa celebrada el lunes con legisladores de las principales comisiones de defensa y política exterior de ambas cámaras del Congreso. Ese mismo día, Trump pidió a sus asesores que le presentaran un plan actualizado.

La reunión informativa del Congreso se centró en Venezuela, pero los legisladores expresaron su preocupación por las intenciones de Trump con respecto a Groenlandia, dadas las agresivas declaraciones realizadas esta semana por el presidente estadounidense y uno de sus principales asesores, Stephen Miller, según informaron dos funcionarios.

Rubio no entró en detalles sobre lo que quería decir con comprar Groenlandia. Trump pasó décadas en Nueva York como promotor inmobiliario, y uno de sus principales enviados diplomáticos, Steve Witkoff, tiene la misma trayectoria. Trump ha codiciado Groenlandia desde su primer mandato.

Groenlandia es un territorio autónomo y escasamente poblado que se encuentra bajo la soberanía de Dinamarca, miembro de la OTAN. Dinamarca estableció el control colonial sobre Groenlandia en el siglo XVIII y le concedió la autonomía en el siglo XX.

El martes, los líderes de seis países de la OTAN se unieron a Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, para emitir una notable declaración conjunta en la que rechazaban las afirmaciones de Trump de que Estados Unidos debería hacerse con el control de Groenlandia. Los países que se alinearon con Dinamarca fueron Gran BretañaFranciaAlemaniaItaliaEspaña Polonia, todos ellos aliados cercanos de Estados Unidos.

“Por lo tanto, la seguridad en el Ártico debe lograrse de forma colectiva, en colaboración con los aliados de la OTAN, incluido Estados Unidos, defendiendo los principios de la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos la soberanía, la integridad territorial y la inviolabilidad de las fronteras”, afirmaron. “Se trata de principios universales y no dejaremos de defenderlos”.

“Groenlandia pertenece a su pueblo”, añadieron. “Corresponde a Dinamarca y Groenlandia, y solo a ellas, decidir sobre los asuntos que les conciernen”.

Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, afirmó que Trump no había descartado una invasión estadounidense de Groenlandia.

“El presidente Trump ha dejado claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional para Estados Unidos y que es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica”, afirmó en un comunicado. “El presidente y su equipo están debatiendo una serie de opciones para alcanzar este importante objetivo de política exterior y, por supuesto, el uso del ejército estadounidense es siempre una opción a disposición del comandante en jefe”.

Algunos legisladores expresaron su preocupación por los planes anunciados por Trump. El martes por la noche, la senadora Jeanne Shaheen, demócrata por Nuevo Hampshire, y el senador Thom Tillis, republicano por Carolina del Norte, emitieron un comunicado conjunto en el que afirmaban que el Gobierno de Estados Unidos debe respetar a sus aliados.

“Cuando Dinamarca y Groenlandia dejan claro que Groenlandia no está en venta, Estados Unidos debe cumplir con sus obligaciones en virtud del tratado y respetar la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca”, afirmaron los senadores, que lideran el Grupo de Observadores de la OTAN en el Senado.

“Cualquier sugerencia de que nuestra nación sometería a un aliado de la OTAN a coacción o presión externa socava los principios mismos de autodeterminación que nuestra alianza existe para defender”, añadieron.

El domingo, Trump dijo a los periodistas a bordo del Air Force One que “Groenlandia está rodeada de barcos rusos y chinos por todas partes”.

Esas dos naciones son potencias activas en el Círculo Polar Ártico, pero Groenlandia no está rodeada por sus barcos. De hecho, es Estados Unidos quien tiene una base militar en Groenlandia. El vicepresidente JD Vance visitó la base con su esposa, Usha, el año pasado.

Trump también se ha centrado en Groenlandia debido a su potencial riqueza en minerales críticos.

La segunda Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump afirma que el dominio del hemisferio occidental es una prioridad máxima. Esto ha cobrado especial relevancia con la campaña de presión militar de meses de duración de Trump contra Venezuela y la captura el sábado por parte de las tropas estadounidenses de Nicolás Maduro, líder del país, y su esposa, Cilia Flores, durante un ataque mortal. Además, Trump afirmó a principios del año pasado que tenía previsto adquirir Canadá.

Con información de The New York Times