Audiencia del Juicio por la Muerte de Maradona
Peritos que realizaron la autopsia de Diego Maradona confirmaron que no tuvo una muerte súbita. Afirmaron que sufrió un deterioro progresivo y una agonía prolongada.
El médico forense Federico Corasaniti informó que Maradona presentaba edema generalizado y descartó una muerte repentina. Explicó que el edema es causado por fallas en órganos vitales y que el exfutbolista mostró «agonía exteriorizada».
Se encontró un “falso hongo de espuma” en su boca, asociado a ahogamiento por un edema pulmonar que dificultaba su respiración.
En la autopsia, el corazón de Maradona pesaba 503 gramos, el doble de lo normal, y presentaba patologías graves. Corasaniti refutó los argumentos de la defensa del médico Leopoldo Luque, quien cuestionó este dato.
La médica histopatóloga Silvana De Piero reportó cirrosis hepática y daño renal en Maradona. Detalló que el hígado mostraba signos de cirrosis y el riñón presentaba lesiones recientes.
Los peritos confirmaron que el corazón tenía coágulos típicos de períodos agónicos prolongados. Además, los pulmones mostraban signos de asfixia por líquido, un proceso que ocurre en varios días.
No había contenido gástrico en el estómago, lo que contradice afirmaciones de allegados que dijeron que Maradona había comido antes de dormirse.
La Fiscalía sostiene que Maradona estuvo sin controles médicos durante horas antes de su fallecimiento.
El bioquímico Ezequiel Ventosi reportó que las muestras de sangre de Maradona dieron negativo para alcohol o drogas.
El juicio se lleva a cabo en San Isidro y busca determinar la responsabilidad de siete profesionales de la salud, acusados de homicidio por la muerte del exjugador en noviembre de 2020. Entre ellos, se encuentran Leopoldo Luque y otros médicos y enfermeros involucrados.