La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que buscará mantener una relación constructiva con Estados Unidos tras la reciente revocación de visas a figuras políticas, incluyendo a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La mandataria subrayó que estas acciones son motivadas por cuestiones políticas y exigió respeto a la soberanía nacional.
Durante su intervención, Sheinbaum destacó que es fundamental establecer un vínculo bilateral que respete la autodeterminación del país. Aunque afirmó su deseo de una buena relación con Estados Unidos, manifestó que no aceptará decisiones que considere injerencias.
La presidenta argumentó que muchos de los casos de cancelación de visas no responden a cuestiones de seguridad. Reconoció la falta de información sobre el origen de estas decisiones en el gobierno estadounidense, pero mencionó que estos actos deben ser señalados sin buscar confrontaciones.
Como referencia histórica, Sheinbaum recordó las tensiones en el pasado, destacando períodos como el del presidente Miguel de la Madrid, y vinculó su postura con la tradición diplomática mexicana de respeto a la soberanía. Criticó al expresidente Felipe Calderón por, a su parecer, haber permitido una mayor injerencia de agencias estadounidenses en asuntos internos.
La presidenta también hizo hincapié en que cualquier acusación contra ciudadanos mexicanos debe ir acompañada de pruebas verificables, y reiteró que la cooperación con Estados Unidos debe basarse en condiciones de igualdad. En este contexto, mencionó una reciente invitación de la DEA a su gabinete, que fue reconsiderada.
Finalmente, Sheinbaum subrayó que la cancelación de visas a figuras políticamente expuestas tiene un trasfondo político y acusó a sectores de la oposición de utilizar estas decisiones como una herramienta de presión. Reiteró la importancia de defender la independencia y la soberanía de México.
