La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó que Andrés López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, esté siendo investigado en el país por contrabando de combustibles. En una conferencia de prensa, declaró que si Estados Unidos desea vincular la revocación de su visa con un delito, debe presentar pruebas al respecto. Sheinbaum calificó la situación como un asunto político y aseguró que no hay evidencia que respalde los señalamientos.
La mandataria especificó que la decisión sobre la visa recae en las autoridades estadounidenses, pero enfatizó que cualquier acusación penal debe basarse en evidencias sólidas. Señaló que la ausencia de pruebas sugiere una posible injerencia en los asuntos internos de México.
Sheinbaum también indicó que Estados Unidos tiende a utilizar temas relacionados con México para influir en su propia agenda electoral, especialmente en el contexto de las elecciones de noviembre. No obstante, descartó que esta controversia lleve a una ruptura de las relaciones bilaterales, reafirmando la política de «coordinación sin subordinación».
La presidenta acusó a la oposición mexicana de emplear esta polémica para atacar a su administración debido a la falta de un proyecto de nación alternativo. En defensa de su gobierno, subrayó que las acciones contra el contrabando de combustibles han resultado en una disminución significativa de este delito, respaldada por un control más rigoroso en las aduanas.
Finalmente, Sheinbaum solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) información sobre las investigaciones y detenciones relacionadas con las redes de contrabando, mientras que su gobierno prepara datos pertinentes de las secretarías de Energía y otras dependencias sobre el combate al comercio ilegal de combustibles.
