La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, anunció que en dos semanas se iniciará una nueva fase de liberación de moscas estériles para combatir el gusano barrenador del ganado. Esta estrategia acompaña la reapertura gradual de la frontera de Estados Unidos para las exportaciones de ganado mexicano.
Durante un evento en Cuautla, Morelos, Sheinbaum destacó que estas acciones son resultado de la colaboración entre las autoridades de México, Estados Unidos y Panamá, así como de organismos ganaderos y entidades estatales. La planta de producción de moscas estériles en Chiapas ya está operando y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) está evaluando una nueva cepa que podría aumentar la efectividad del programa sanitario.
El proceso de liberación de los insectos se llevará a cabo de norte a sur en el país para reducir la reproducción del gusano y frenar su expansión. La titular del Gobierno de la Ciudad de México también informó que recibió una comunicación de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, sobre la reapertura gradual de la frontera, comenzando en Sonora durante la tercera semana de agosto, seguida de Chihuahua, siempre que se cumplan los requisitos sanitarios correspondientes.
La funcionaria aclaró que esta decisión no responde a una estrategia política, sino al cumplimiento de un plan sanitario conjunto. Aunque no hay estimaciones oficiales sobre las pérdidas económicas por el cierre de la frontera, se reconoció que tanto productores mexicanos como el mercado estadounidense han sufrido impactos, incluida un aumento en los precios de la carne.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos informó que la reapertura será escalonada y dependerá de la ejecución del Plan de Acción Conjunto contra el gusano barrenador. El primer puerto en reanudar actividades será Douglas, Arizona, a partir del 24 de agosto, con ganado proveniente de Sonora. Posteriormente se evaluará la apertura de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México. Se destacó que Sonora y Chihuahua son considerados estados de menor riesgo debido a sus programas de inspección y su lejanía de las áreas más afectadas por la plaga.
Actualmente, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria reporta 34,607 casos acumulados de gusano barrenador en México, de los cuales 1,823 son activos. Jalisco presenta 929 casos distribuidos en 81 municipios. Esta infestación es provocada por larvas que depositan sus huevos en heridas de animales de sangre caliente, lo que puede agravar lesiones y complicar la salud del ganado si no se recibe atención médica adecuada.
