Una nueva planta de producción de moscas estériles será inaugurada en Chiapas, con el objetivo de combatir el gusano barrenador. Esta iniciativa involucra la participación de autoridades de México y Estados Unidos, destacando la visita de la secretaria de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins, quien asistirá a la apertura el próximo sábado.
La gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, mencionó que este proyecto resulta crucial para mitigar los efectos de una plaga que ha provocado la suspensión temporal de importaciones de ganado mexicano hacia Estados Unidos. Sheinbaum hizo hincapié en que la planta representa un modelo de cooperación bilateral, a pesar de las tensiones en otras áreas de la relación entre ambos países.
La planta fue financiada mediante recursos compartidos de las dos naciones, aunque no se han especificado los montos. Sheinbaum comentó que hay un diálogo constante en temas de agricultura, comercio y seguridad. Resaltó la intención de México de mantener una relación constructiva con Estados Unidos, respetando su soberanía.
La instalación se enmarca en un esfuerzo coordinado para contener el gusano barrenador, cuya reaparición en México se registró a finales de 2024 después de haber sido erradicado en 1991. La plaga ha ocasionado restricciones temporales en las importaciones de ganado mexicano, afectando al sector pecuario y generando tensiones comerciales.
Para contrarrestar esta situación, ambos gobiernos acordaron aumentar la producción de moscas estériles como principal medida de control. La planta en Chiapas tendrá la capacidad de generar hasta cien millones de moscas estériles por semana. La metodología consiste en criar y esterilizar moscas macho, que al aparearse con hembras silvestres interrumpen el ciclo reproductivo de la plaga, lo que resulta en una reducción gradual de su población.
