La confirmación del primer caso de gusano barrenador en Chihuahua ha generado preocupación entre ganaderos y productores de leche en Ciudad Juárez. Esta situación podría impactar negativamente en la actividad ganadera y generar nuevas restricciones en las exportaciones, según informes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
El caso fue detectado en un becerro en el municipio de Hidalgo del Parral, en la frontera con Durango. Ante esta alerta, los productores lácteos de Ciudad Juárez han intensificado sus protocolos sanitarios en los establos. Estas medidas incluyen la fumigación con cipermetrina y el tratamiento de heridas en el ganado con cicatrizantes al identificar algún daño.
José Alfonso Prieto Rodríguez, productor lechero de la región, mencionó que el sector se encuentra en estado de alerta y ha reforzado la limpieza en sus instalaciones para eliminar condiciones que favorecen la proliferación de la mosca. Detalló que las lesiones en el ganado pueden ocurrir durante su manejo diario o por el contacto entre los animales, lo que favorece la infestación.
El impacto de la plaga no solo es sanitario, sino también económico. Una vaca infectada puede sufrir una disminución significativa en la producción de leche. Según el último reporte del Senasica, la plaga se ha presentado en 27 de los 32 estados de México, y Chihuahua se encontraba entre los cinco estados inicialmente libres de esta infección.
Se estima que, hasta la fecha, hay mil 951 casos activos en el país, siendo los estados más afectados Yucatán, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas. La preocupación también se extiende a los consumidores, dado que algunos piensan que esta situación podría comprometer la seguridad alimentaria, aunque los productores aseguran que los productos derivados de la leche y carne son seguros para el consumo.
Por otro lado, autoridades han indicado que la frontera de Estados Unidos permanece cerrada para la exportación de ganado mexicano desde noviembre de 2024, lo que agrava la situación para los trabajadores del sector. La posibilidad de una propagación del gusano barrenador no solo representa un reto para la producción, sino que también pone en riesgo los empleos de quienes dependen de esta actividad en la región.
