La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó la vandalización de una estatua del expresidente Felipe Calderón, ocurrida en el Complejo Cultural Los Pinos, antigua residencia oficial, por manifestantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
Durante su conferencia matutina, la Mandataria reprobó los actos violentos y caracterizó la acción contra el monumento como una provocación inaceptable. Sheinbaum expuso que cualquier acto de violencia debe ser condenado, independientemente de sus orígenes.
La Presidenta manifestó que, aunque comprende el descontento histórico de los trabajadores del SME, tras el cierre de la empresa pública Luz y Fuerza del Centro durante el mandato de Calderón, ello no justifica agresiones ni actos violentos.
Sheinbaum agregó que la reacción del SME refleja un rechazo generalizado al «modelo neoliberal». Además, subrayó que las reacciones del público ante la reaparición de figuras de administraciones anteriores son indicativas de un cambio en la conciencia ciudadana y el desgaste del conservadurismo.
Por su parte, el expresidente Felipe Calderón, durante el Foro América Libre, afirmó que México se encamina hacia una «nueva versión de la dictadura perfecta» y manifestó preocupación sobre la posibilidad de llevar a cabo elecciones libres en el país. El incidente en Los Pinos se relaciona con las protestas de colectivos sociales y organizaciones sindicales por reformas económicas y despidos masivos realizados en administraciones pasadas.
