En un pronunciamiento reciente, el gobierno del presidente colombiano Abelardo De La Espriella acusó al entorno de su antecesor, Gustavo Petro, de realizar gestiones ante organismos internacionales con el objetivo de deslegitimar su nueva administración. La Cancillería colombiana emitió esta declaración apenas tres días después de que De La Espriella asumiera el cargo para el periodo 2026-2030, en medio de una emergencia nacional provocada por un sismo que ha resultado en al menos 111 víctimas mortales.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia señaló estar al tanto de lo que califica como “actuaciones sistemáticas” desde sectores asociados al gobierno anterior. Aunque se mencionan acciones dirigidas a cuestionar la legitimidad del nuevo gobierno ante organismos internacionales, no se ha proporcionado información específica sobre los funcionarios implicados ni las denuncias realizadas.
La administración de De La Espriella también subrayó que este tipo de iniciativas siguen un patrón similar a los cuestionamientos formulados por la oposición durante el proceso electoral, con el propósito de socavar la decisión soberana del electorado colombiano. A esta situación se suma la solicitud de la Cancillería a las instancias internacionales para que mantengan su objetividad y no se vean influenciadas por disputas políticas internas.
El reciente pronunciamiento representa uno de los primeros conflictos políticos entre la nueva administración y la de Petro, quien dejó el cargo el 7 de agosto tras cuatro años de gestión. Durante su campaña, De La Espriella manifestó su intención de romper con varias políticas del gobierno saliente y denunció presuntas irregularidades en la administración de Petro.
No obstante, la Cancillería no ha presentado documentación que respalde sus alegaciones, ni ha estipulado si se emprenderán acciones diplomáticas o legales contra los sectores denunciados. En este contexto, el nuevo gobierno afirma que no desviará su atención de los compromisos adquiridos durante las elecciones y se concentrará en atender las necesidades urgentes del país.
El escenario político colombiano añade una nueva capa de complejidad en el ámbito internacional, en un contexto donde las relaciones bilaterales y las dinámicas de cooperación con organismos globales se verán posiblemente afectadas por estas tensiones internas.
