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Colombia: De la Espriella aborda «batalla cultural» y «fracking sostenible»

Colombia: De la Espriella aborda "batalla cultural" y "fracking sostenible"

En un acto inusual celebrado en el Cantón Militar Pichincha, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ofreció su primer discurso formal como mandatario. La ceremonia se realizó fuera de Bogotá, marcando un cambio en las tradiciones establecidas. Su intervención se centró en la restauración del orden y una serie de reformas económicas y sociales que pueden alterar el panorama de la gobernanza en Colombia.

De la Espriella afirmó su compromiso de cerrar lo que describió como un “largo capítulo de resignación nacional”, enfatizando la importancia de restablecer la autoridad y la libertad del Estado. Presentó un plan de «regeneración económica» enfocado en fortalecer el sector privado y fomentar la inversión, en un intento por recuperar la confianza de los ciudadanos y generar empleo.

El presidente subrayó que el diálogo con grupos armados ilegales ha llegado a su fin y que su administración no negociará con estas organizaciones, lo que propone un enfoque más militarizado y directo contra el crimen organizado. Una de las estrategias mencionadas incluye la reanudación de la fumigación de cultivos ilícitos, con énfasis en la erradicación de plantaciones de hoja de coca.

En su exposición, De la Espriella se comprometió a «derrotar sin tregua» al narcoterrorismo y a otras organizaciones criminales que amenazan la seguridad del país. Aseguró, además, que respetará la independencia de los poderes públicos y buscará mantener una relación equilibrada con el Congreso.

El mandatario también presentó un paquete de medidas económicas para recuperar la confianza de los inversores, que incluye un decreto de congelamiento del gasto público, una reforma tributaria y la eliminación del impuesto al patrimonio. Asimismo, anunció la autorización de la técnica de fracturamiento hidráulico para la extracción de hidrocarburos, argumentando que esto aumentará las reservas de petróleo y gas.

En un enfoque más social, De la Espriella mencionó la necesidad de una “batalla cultural” para defender a la familia como eje central de la sociedad. Finalmente, abordó la crisis del sistema sanitario colombiano, comprometiéndose a realizar correcciones que busquen mejorar el bienestar de la población.