El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) han emitido alertas sobre una zona de baja presión que está aumentando su organización y podría convertirse en la tormenta tropical «Boris». Este sistema se localiza a aproximadamente 300 kilómetros al sur-suroeste de Lázaro Cárdenas, Michoacán, y presenta un 50% de probabilidad de desarrollar un ciclón en las próximas 48 horas, cifra que se incrementa al 70% para la próxima semana.
Las altas temperaturas del mar están alimentando este fenómeno que, de no disminuir su intensidad, podría impactar a México en las próximas horas. Las extensas bandas nubosas del sistema se dirigirán hacia el noreste, afectando principalmente el occidente del país, con un impacto previsto para Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero a partir de este fin de semana.
Se esperan lluvias de moderadas a torrenciales en estas áreas, además de rachas de viento que pueden causar daños a la infraestructura y al entorno. La alta marea y el oleaje elevado obligarán a las capitanías de puerto a restringir la navegación, mientras que el riesgo de deslaves y desbordamientos de ríos aumentará debido a la saturación del suelo.
Además, Conagua ha detectado una segunda zona de inestabilidad frente a las costas de Guatemala y Chiapas, que presenta un 30% de probabilidad de convertirse en ciclón este fin de semana, elevándose al 60% en los próximos días. Esta perturbación podría generar humedad significativa en el sureste del país, afectando a Chiapas y Oaxaca con tormentas intensas.
Las coordinaciones estatales de Protección Civil están preparándose para esta situación, habilitando refugios temporales y organizando equipos de respuesta. Se prevé que «Boris» genere lluvias y oleaje elevado en las costas de Jalisco, Colima y Michoacán durante este fin de semana, afectando la región occidental del país.
Es importante distinguir entre una zona de baja presión y una tormenta tropical. La primera representa una fase inicial de inestabilidad, mientras que una tormenta tropical se forma cuando los vientos alcanzan una velocidad sostenida de entre 63 y 118 km/h, etapa en la que se le asigna un nombre, en este caso, «Boris».
