El reciente retiro de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán está generando oleadas de desconfianza y críticas hacia el partido Morena y la administración de Claudia Sheinbaum. Según una encuesta realizada por Polister, un 76.9% de los ciudadanos están al tanto de este suceso, lo que indica un impacto significativo en la percepción pública.
De los encuestados, un 61.6% opina que Estados Unidos probablemente posee información comprometida sobre el hijo del expresidente López Obrador, lo que refuerza suspicacias sobre la posible implicación de López Beltrán en actividades ilícitas, como la corrupción o el huachicol.
En cuanto a la imagen de Morena, un 56.4% de los participantes creen que el retiro de la visa afecta directamente la reputación del partido, cifra que alcanza el 61.8% entre quienes son conscientes del caso. Este hallazgo refleja una percepción de doble estándar en la política: un 59.4% sostiene que si la misma situación hubiera afectado a un político opositor, el partido exigiría una investigación más rigurosa.
La administración de Sheinbaum también se enfrenta a críticas, ya que un 53.9% de los encuestados considera que su gobierno está brindando protección política a López Beltrán. Solo un 32.5% interpreta la postura oficial como una demanda de pruebas concretas antes de iniciar cualquier indagación.
La controversia se intensificó tras las declaraciones de Sheinbaum, quien calificó el retiro de la visa como «injerencia política», argumentando que la investigación no debería basarse únicamente en la decisión de Estados Unidos. En respuesta, el 46.3% de los encuestados apoyó su afirmación, mientras que un 41.3% se mostró en desacuerdo.
Las preocupaciones sobre el caso también se manifiestan en la ciudadanía: un 37.5% teme que las conexiones entre políticos mexicanos y la corrupción sean la cuestión más alarmante, mientras que un 21.5% está más preocupado por la posible intervención estadounidense en la política del país.
Finalmente, un 56.5% de los participantes considera esencial que las autoridades mexicanas inicien una investigación sobre López Beltrán de inmediato. La demanda por una pesquisa se incrementa al 60.3% entre aquellos que conocen el episodio en detalle, señalando una creciente presión pública sobre el gobierno en este contexto.
Este episodio, más allá de afectar a López Beltrán en su aspiración política en Tabasco, representa un resbalón significativo para la imagen de Morena y la administración de Sheinbaum, destacando la fragilidad de su apoyo en un entorno político cada vez más complicado.
