Crisis Hídrica Afecta la Economía de Michoacán y su PIB Nacional
La crisis hídrica representa una amenaza real para la economía de Michoacán y podría impactar hasta en cinco puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según expertos. Esta situación es especialmente preocupante para comunidades que dependen de la agricultura, un sector que en el estado es fundamental para la derrama económica local, especialmente en áreas como la Tierra Caliente, donde la producción aguacatera y de berries es vital.
Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, advierte que México se encuentra en un nivel medio entre los países que enfrentan problemas derivados de la escasez de agua. Esto implica que, si no se actúa, el país podría perder entre el 4% y 5% de su PIB por esta crisis, algo que podría repercutir en la calidad de vida de millones de mexicanos.
Aunque el costo exacto de la crisis hídrica es difícil de cuantificar, se estima que México debería invertir anualmente alrededor del 1.3% de su PIB en infraestructura hídrica para mitigar estos efectos. Sin embargo, la realidad es que el país está muy por detrás de esta cifra, con solo 186,000 millones de pesos destinados a proyectos hídricos hasta 2030, según los planes del gobierno.
Los expertos también señalan que el primer sector en enfrentar las consecuencias de esta crisis es la agricultura, que consume alrededor del 76% del agua en México. Jorge Arriaga, coordinador ejecutivo de la Red de Agua de la UNAM, destaca que el deterioro de los recursos hídricos puede restringir no solo el crecimiento económico, sino también la seguridad alimentaria en regiones como la Meseta Purépecha.
Impacto Económico y Llamado a la Acción
El impacto económico de la crisis hídrica ya se empieza a sentir: se estima que en 2023 las pérdidas por un tratamiento insuficiente del agua superaron los 66,000 millones de pesos, cifra que podría ascender a más de 102,000 millones si se consideran el agotamiento de acuíferos y la degradación del recurso.
Ante la inminente discusión del presupuesto federal para 2027, Rodríguez enfatiza la urgencia de aumentar la inversión en este sector crítico y fomentar la coinversión privada. «Esperamos un cambio significativo que priorice la inversión en recursos hídricos», afirmó.
Esta situación no solo afecta la economía local, sino que tiene un impacto directo en la calidad de vida de los habitantes de Michoacán, que ven amenazada su agricultura y, por ende, su sustento. La crisis hídrica es un llamado a la acción para todos los sectores, recordándonos la importancia vital del agua para nuestras comunidades y nuestra economía.
