El exgobernador de Morelos y actual diputado federal de la bancada de Morena, Cuauhtémoc Blanco Bravo, denunció la agresión que él y su familia sufrieron por parte de un grupo de manifestantes en la Ciudad de México. Los hechos ocurrieron mientras se desplazaban en automóvil hacia un evento deportivo, donde fueron rodeados y golpeados, lo que generó una situación de riesgo para los ocupantes del vehículo.
En un comunicado difundido a través de sus redes sociales, Blanco afirmó que su esposa comenzó a documentar el incidente con su teléfono móvil, pero fue agredida cuando alguien golpeó el dispositivo contra la ventana del automóvil, incrementando la tensión en el episodio. El legislador expresó que, aunque el derecho a la libertad de expresión y a la protesta son fundamentales, lo ocurrido se transformó de una manifestación pacífica a un acto de hostigamiento violento, que comprometió la seguridad de su familia.
El diputado argumentó que su prioridad durante el incidente fue garantizar la seguridad de sus acompañantes, enfatizando que su reacción fue la de cualquier padre que busca proteger a sus seres queridos en una situación peligrosa. También insistió en que la violencia no debe ser una forma de protesta, particularmente cuando involucra a personas ajenas a cualquier confrontación.
Blanco hizo un llamado al respeto y rechazó la violencia en el contexto de eventos deportivos, enfatizando que estos deberían ser espacios de convivencia familiar. Afirmó que las diferencias políticas o ideológicas no deben influir en la integridad de las personas y reiteró su compromiso con el diálogo y la legalidad, subrayando que en una democracia siempre deben caber diversas opiniones, pero nunca la violencia. En videos que circularon en redes sociales, se observa a los manifestantes vandalizando el vehículo de Blanco mientras proferían gritos de protesta.
