Personal del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Culiacán marchó por las calles de la capital de Sinaloa en el marco del Día del Trabajo. La caminata, originalmente festiva, se convirtió en una protesta a raíz del asesinato de su líder, Homar Salas Gastélum.
Los integrantes del sindicato, vestidos de rojo, exigieron justicia por el homicidio de Salas, quien había sido recién electo y fue atacado a balazos en el fraccionamiento Brisas del Humaya. Originario de Badiraguato, Salas había recibido amenazas previas, incluyendo disparos en la fachada de su hogar, antes de ser asesinado junto con su secretario de Deportes, Benjamín Olivares.
Este crimen ocurre en un contexto complicado, marcado por acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, junto a otros funcionarios, por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa y la complicidad en el tráfico de fentanilo.
Luis Alberto Meza, miembro del sindicato, destacó que no realizaban una marcha del Día del Trabajo desde hacía seis años por motivos de seguridad. Este año, el evento se llevó a cabo en memoria de su líder. Los trabajadores marcharon desde el Reloj del Parque Revolución hasta la plazuela Álvaro Obregón, portando pancartas que pedían justicia.
Meza señaló que Salas era un líder que había generado esperanzas de cambio en la estructura sindical, y lamentó que su ausencia se sintiera profundamente en el evento, que tenía como objetivo simbolizar unidad y protesta. La marcha se desarrolló en un ambiente de indignación, evidenciando el luto y la demanda de seguridad para los trabajadores municipales.
