Alfredo del Mazo, exgobernador del Estado de México, ha reactivado sus actividades políticas en un contexto de elecciones inminentes, marcando un posible cambio en la dinámica electoral de la entidad. Con presencia notable en la apertura de la Copa del Mundo en el Estadio Azteca, su retorno al ámbito político se genera en un entorno marcado por su reciente desplazamiento a España y su intento de afianzarse en la esfera pública tras su mandato, el cual concluyó en 2023.
Del Mazo, quien se convirtió en el último gobernador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la región, no logró ingresar al Gobierno de Claudia Sheinbaum, como lo había anticipado a sus cercanos. Sorprendentemente, este exgobernador es el único entre sus colegas que no ha recibido una posición diplomática tras su derrota ante el partido Morena.
En su nuevo enfoque, Del Mazo busca consolidar su influencia a través de Alejandra del Moral, su protegida, quien actualmente ocupa un puesto en la administración del Gobierno de la Cuarta Transformación (4T). La estrategia se centra en fortalecer el PRI y establecer vínculos con Morena en el Estado de México.
Puntos clave de la estrategia política de Del Mazo:
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Impulso a Candidaturas del PRI:
- Melissa Vargas: Apoyo a su candidatura por la alcaldía de Toluca, a pesar de su derrota en 2024.
- Nuevas propuestas en Cuautitlán Izcalli, Lerma y Tenancingo.
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Movimientos en Morena:
- Promoción de Diana Pérez en el municipio de Ocoyoacac.
- Focalización en Tenancingo y Tianguistenco, lugares de relevancia emocional y política.
Este contexto evidencia un renacimiento de la escena política del Estado de México, donde la influencia de figuras tradicionales como Del Mazo sigue teniendo un peso considerable, a pesar de los desafíos que enfrenta el PRI en la actualidad. Las estrategias que implementa podrían ser decisivas en la configuración del panorama electoral en los próximos comicios, lo que sugiere un posible reacomodamiento en las alianzas y la competencia entre partidos.
