Las autoridades federales han desmantelado una de las redes más significativas de robo y tráfico de combustibles en el país, afectando operaciones en varios estados. Esta operación se llevó a cabo a través de un esquema que abarcaba desde la extracción ilegal de hidrocarburos hasta su comercialización, empleando diversos métodos y vehículos.
En una serie de acciones coordinadas con la Fiscalía General de la República, se detuvieron a 14 individuos relacionados con el robo y distribución de combustible, así como con el lavado de dinero. Las investigaciones se extendieron por siete meses e incluyeron operaciones en múltiples entidades, lo que permitió la identificación de una estructura delictiva compleja.
Los operativos resultaron en la incautación de más de 150 mil litros de Gas LP, múltiples vehículos y armamento. Además, se identificaron empresas fachada que facilitaban eludir la legalidad, lo que demuestra la sofisticación del esquema criminal.
Este grupo se caracterizaba por utilizar varias empresas gaseras para la venta de hidrocarburos robados, manteniendo un flujo continuo de recursos mediante métodos de financiamiento encubiertos. Las acciones recientes se enfocaron en municipios específicos, donde la red operaba con una capacidad de extracción significativa.
Se realizaron cateos en 20 inmuebles, de los cuales 10 eran gaseras que comercializaban el combustible sustraído. La operación incluyó la clausura de tomas clandestinas y la detención de operadores clave que coordinaban las actividades logísticas de la red delictiva.
Las empresas involucradas en estas actividades ilegales eran utilizadas no solo para la comercialización del combustible, sino también para blanquear el dinero obtenido de manera ilícita. Esta desarticulación de la red refuerza el compromiso de las autoridades de combatir el huachicoleo y sus respectivas estructuras de apoyo.
