Erika Herrera, señalada como presunta responsable del feminicidio de Carolina Flores Gómez, exreina de belleza asesinada en Polanco, Ciudad de México, fue capturada en Venezuela. Se encontraba escondida en una vivienda alquilada a través de una plataforma digital en El Hatillo, una de las zonas más exclusivas de Caracas.
El feminicidio de Carolina, quien cumplió 27 años el 4 de abril, ocurrió el 15 de abril y fue denunciado días después. Las autoridades informaron que la víctima presentaba heridas de arma de fuego en la cabeza al momento de ser hallada. Desde el inicio de la investigación, las sospechas se centraron en Herrera, madre del esposo de la víctima, después de que este la identificara como la autora material del crimen.
La Fiscalia indicó que Erika Herrera fue detenida el 29 de abril a través de una colaboración entre las autoridades mexicanas y venezolanas, tras la emisión de una Notificación Roja de Interpol. Actualmente, se encuentra bajo custodia en una prisión de Interpol en Caracas mientras se gestionan los trámites para su extradición a México.
El asesinato de Carolina Flores ha generado una ola de indignación y movilizaciones en Ciudad de México y Ensenada, su ciudad natal. La violencia feminicida sigue siendo un tema preocupante en el país, donde mueren en promedio diez mujeres al día, según datos oficiales y organizaciones civiles.
