Dos hombres cercanos al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se entregaron a las autoridades estadounidenses en Nueva York. Estos exfuncionarios, Gerardo Mérida Sánchez, ex secretario de Seguridad Pública, y Enrique Díaz Vega, ex secretario de Finanzas, están acusados de vínculos con el Cártel de Sinaloa, junto con otros nueve funcionarios estatales.
El Gabinete de Seguridad confirmó que Mérida Sánchez fue detenido en Estados Unidos desde el 11 de mayo, coincidiendo con declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien afirmó que no se habían presentado pruebas suficientes por parte del gobierno estadounidense para llevar a cabo estas detenciones. Sheinbaum subrayó la implicación de la soberanía de México en este asunto.
Los documentos oficiales indican que Mérida ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, cruzando por Garita de Nogales hacia Arizona, donde quedó bajo la custodia de los Marshals estadounidenses. Las autoridades mexicanas mantienen comunicación con Washington como parte de la cooperación internacional en este caso.
Díaz Vega se entregó tras ser señalado por el Departamento del Tesoro por sus supuestos nexos con el narcotráfico. Durante su gestión como secretario de Finanzas, declaró ser socio de diez empresas. Mientras tanto, Rubén Rocha Moya ha estado inubicable desde que solicitó licencia como gobernador hace tres semanas, un periodo en el que su sobrino, Juan de Dios Mendívil, alcalde con licencia, también ha evitado aparecer públicamente. La falta de actividad política de ambos ha generado inquietud en la sociedad sinaloense.
