Al menos 16 personas han fallecido en una serie de ataques en Ucrania, que incluyen tanto territorios ocupados por Rusia como la propia Rusia. Este aumento de la violencia coincide con el 40 aniversario del desastre nuclear de Chernóbil, lo que ha llevado a las autoridades ucranianas a emitir nuevas advertencias sobre los riesgos que representa la agresión cerca de la planta.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, conmemoró el aniversario subrayando el peligro de que los ataques rusos provoquen una nueva catástrofe. Hizo hincapié en que esto coloca al mundo nuevamente al borde de un desastre nuclear. Mencionó específicamente el uso de drones rusos de fabricación iraní, que han sobrevolado la planta con frecuencia y han causado daños en el pasado.
Los bombardeos en Dnipro resultaron en la muerte de al menos nueve personas, según el jefe regional. A su vez, las autoridades prorrusas reportaron un muerto en un ataque ucraniano en Sebastopol, en la península de Crimea, que Rusia anexó en 2014. El gobernador de Luhansk, designado por Moscú, también informó sobre víctimas de un ataque nocturno ucraniano, aunque estos informes no han sido verificados.
Además, se registraron ataques en la región rusa de Bélgorod, donde una mujer fue reportada como fallecida. Las fuerzas ucranianas también realizaron un ataque a una refinería de petróleo en Yaroslavl, provocando incendios significativos. Esta instalación es crucial para el suministro de combustible del ejército ruso.
Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, respaldó las preocupaciones de Zelensky respecto a Chernóbil, indicando que las reparaciones en la planta deben realizarse urgentemente. Expertos señalan que el daño ya compromete funciones de seguridad clave, y años de inacción podrían incrementar el riesgo de un incidente mayor.
El Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo estima que las reparaciones en la planta costarán al menos 586 millones de dólares, aunque actualmente se han recaudado 108 millones de dólares para su financiación. Se ha informado que un dron ruso impactó la cubierta exterior del Nuevo Confinamiento Seguro de la planta, pero Moscú ha negado la autoría del ataque, atribuyéndolo a Kiev.
