El ministro británico de Sanidad, Wes Streeting, ha dimitido, lo que acentúa la crisis en el gobierno laborista de Keir Starmer. Este movimiento lo perfila como un posible candidato para disputar el liderazgo del partido.
En un comunicado, Streeting argumentó que tras los malos resultados en las elecciones locales recientes, es evidente que Starmer no podrá liderar el partido hacia los comicios de 2029. Propuso un debate sobre la dirección del liderazgo con un «rango de candidatos posible».
En su carta, defendió algunas fortalezas de Starmer, como su llegada al poder en 2024 con mayoría absoluta y su «coraje» en temas internacionales, pero también enumeró sus debilidades. Destacó la «impopularidad» del ejecutivo laborista y errores como el recorte de ayudas para pensionistas, que han confunden al electorado sobre la posición del partido.
Streeting advirtió que el país necesita una visión más clara y soluciones efectivas ante los desafíos futuros. Su dimisión es la primera de un alto cargo en el gabinete de Starmer, que ya ha visto la salida de cuatro secretarios de Estado en días recientes, intensificando las divisiones internas sobre el liderazgo del partido.
