La Fiscalía General del Estado de Ecuador ha presentado cargos contra siete individuos presuntamente vinculados al asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido en 2023. Entre los imputados figuran el exministro del Interior José Serrano y el excongresista Ronny Aleaga, ambos asociados al expresidente Rafael Correa. Este suceso plantea serias implicaciones sobre la seguridad y la estabilidad política en Ecuador.
Además de Serrano y Aleaga, la Fiscalía incluye en su acusación a tres líderes del cártel Los Lobos, destacando a Wilmer Chavarría Barré, alias «Pipo», quien fue arrestado en noviembre de 2025 en Málaga, España. También están mencionados Luis Arboleda, alias «Gordo Luis», y Esteban Aguilar, alias «Lobo Menor». Según los documentos de la Fiscalía, Serrano proporcionó información sobre los movimientos de Villavicencio a la organización criminal, mientras que Aleaga presuntamente coordinó acciones logísticas relacionadas con el crimen.
Serrano se encuentra actualmente en Estados Unidos, mientras que Aleaga reside en Venezuela. Junto a ellos, se imputa al empresario Xavier Jordán, también en Estados Unidos. En respuesta a esta situación, la Fiscalía ha solicitado notificaciones rojas de Interpol para la captura y extradición de los acusados que se encuentren fuera de Ecuador.
La fiscal Ana Hidalgo indicó que la investigación ha revelado indicios de un plan posterior al crimen destinado a entorpecer las investigaciones. Se alega que los implicados elaboraron versiones judiciales y estrategias de comunicación para dificultar el esclarecimiento del caso. Los imputados enfrentan cargos como autores mediatos, basados en el artículo 140 del Código Orgánico Integral Penal, que establece penas entre 26 y 30 años cuando concurren circunstancias agravantes.
El asesinato de Villavicencio, que tuvo lugar apenas once días antes de las elecciones, resalta el deterioro de la seguridad en Ecuador. Durante las primeras dos décadas del siglo XXI, el país había sido considerado uno de los más seguros de la región, lo que contrasta notablemente con la situación actual. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrollan estos acontecimientos y sus posibles repercusiones en la estabilidad política y social de la nación.
